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Reportaje:

La novia de Arniches

Beatriz Bergamín, bisnieta del dramaturgo, actúa por primera vez en una obra de su bisabuelo

Dice que está enamorada de Carlos Arniches. Sin embargo, Beatriz Bergamín nació 25 años después de que su bisabuelo muriera, y sólo ha conocido sus fantasmas, sus libros y alguna que otra foto familiar. La única profesional del teatro que ha dado la familia desde el propio Arniches interpreta desde el pasado viernes a Leonor en la obra Es mi hombre, dirigida por Juan Carlos Pérez de la Fuente."Tengo una cierta responsabilidad al ser la bisnieta del propio autor de la obra. Puede que algunas personas esperen ver en mí la sangre de Arniches, pero yo sólo puedo ofrecer mi trabajo", explica Beatriz Bergamín, de 25 años. Nunca antes había tenido la oportunidad de actuar en una obra de Arniches, pero había visto sus obras y leído todo lo encontrado en las bibliotecas familiares.

Sin tesoros

"Mi familia no atesora recuerdos. No abundan los objetos de Arniches, ni los del escritor José Bergamín, mi abuelo, quizá porque siempre han formado parte de nuestra historia. Si algún día tengo dinero y tiempo, me dedicaré a escarbar en nuestro pasado", comenta la actriz, la única de su familia que se ha subido a un escenario. Su padre hace crítica taurina, una de sus hermanas es veterinaria, y la otra, pintora. En Es mi hombre, Bergamín interpreta, junto a José Sazatomil, a Leonor, la hija pudorosa y entregada, que prefiere un padre honrado y pobre a un padre enriquecido y embaucador. "Esta obra refleja muy bien el espíritu de mi bisabuelo. Todos coinciden, cronistas y viejecitos que le conocieron y aún viven: era un hombre generoso. Y, sobre todo, muy disciplinado", recuerda Beatriz.Además, se apresura a decir la actriz, era un hombre de teatro tremendamente trabajador. "Por la mañana escribía, por la tarde acudía al teatro y por la noche se entrevistaba con empresarios. Tuviera éxito. o conociera el fracaso, que lo conoció muy de cerca", añade.

Juan Carlos Pérez de la Fuente, director de Es mi hombre, ha querido huir de lo castizo, pese a que era una de las características de Arniches. "Encontré unos apuntes en el original, pero he preferido omitirlos. No hace falta ser profundamente madrileño para sentir que esta obra tiene una actualidad impresionate, pese a que se estrenó en 1921 ", explica. Ese año, el papel de Leonor lo interpretó Aurora Redondo en el clausurado teatro Martín. "Fue el gran éxito de la carrera de mi bisabuelo, no se dejó de hablar del estreno durante varios días", aporta con entusiasmo Beatriz Bergamín.

Pérez de la Fuente asume q ue Arniches está asociado al sainete madrileño y que ha estado a merced de montajes tópicos durante mucho tiempo. "Arniches está infravalorado. La mayoría piensa que únicamente escribió sainetes, pero hacia el año 1918 se dio cuenta del expresionismo reinante en el arte europeo y comienza a escribir su gran invención: las tragedias grotescas, como Es mi hombre", puntualiza.

Una de las escenas más patéticas de la obra, que puede presumir de un cuidado decorado, es el momento en que don Antonio -el actor José Sazatornil- decide hacer de hombre-anuncio para ganarse honradamente la vida en las calles de Madrid y se mete dentro de una gigantesca botella de coñá, que ocupa una tercera parte del escenario. La lucha por desmarcarse de la falsa careta de hombre valeroso culmina con una frase que hoy no suena a rancia: "Para valiente, un tío sin trabajo, con ocho hijos, que no quiere robar y sin más alimento que el agua del Lozoya".

No es frecuente un estreno en pleno agosto, pero Pérez de la Fuente se arriesgó porque cree que las costumbres madrileñas están cambiando. "Los Veranos de la Villa no han hecho grandes propuestas de teatro, la mayoría de las salas están cerradas y los títulos en cartel no son los más atractivos. El domingo pasado se ocuparon 17 filas y el sábado recaudamos más de un millón de pesetas. Si hay una buena oferta, la gente sale de sus casas", señala el director.

Es mi hombre. Teatro de La Latina, plaza de la Cebada, 2. De martes a domingo. De 1.600 a 2.500 pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de agosto de 1994