Resultados trimestrales
Los volúmenes de contratación siguieron ayer muy bajos, con la mirada puesta en el fin del funesto periodo de vacaciones que ha secado el mercado. En opinión de los observadores más optimistas, el mercado se serenó ayer sin que se llegara a registrar una intervención institucional de salvamento concertada por los bancos, mientras que los flujos de inversión centraban su atención en los resultados trimestrales de las compañías cotizadas. El olfato suele ser más ambicioso y sutil que la estadística. Aunque los operadores estuvieron ayer pendientes de una mejora en la tendencia de los beneficios empresariales, los síntomas clásicos del mercado parecían indicar que seguirá la sequía inversora. Por otra parte, el endurecimiento monetario en toda Europa es un hecho con la tendencia a la subida de tipos de interés.Las bolsas europeas abrieron ayer a la baja, pero con mayor serenidad. Londres, Francfort y Milán definieron la tendencia bajista sesgada por la desconfianza.
Los bolsistas, tradicionalmente contrarios a las intervenciones políticas de las autoridades monetarias y muy partidarios de la libertad de las fuerzas del mercado, parecen haber recobrado su confianza en la regularización de los topes a la baja capaces de evitar pánicos.


























































