Sorensen, desgraciado
Rolf Sorensen, el danés del equipo Ariostea, no tiene suerte. En la pasada edición del Tour, una inoportuna lesión de clavícula en las carreteras de Valenciennes le obligó a dejar la carrera cuando lucía el jersey de líder en la quinta etapa y podía resistir unos días más. En esta ocasión, no ha podido ni superar la segunda. La fiebre ha tenido la culpa de su prematura retirada.


























































