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Induráin respondió en la primera etapa de montaña

Miguel Induráin superó con notable el primer examen montañoso en el Giro. En una etapa dura, en la que sus principales rivales probaron las fuerzas del español, Induráin resolvió sin grandes desgastes. Giovanetti y Chiappucci lanzaron los ataques más serios, pero todos los favoritos -excepto Fignon, que llegó a 9.38- cruzaron juntos la meta, tras 225 kilómetros. Ganó la etapa el italiano Franco Vona, del Maglificio.

La etapa de ayer fue la primera prueba seria para Induráin. Sus rivales saben que deben distanciarle en la montaña, porque la última etapa, una contrarreloj de 66 kilómetros, es ideal para el navarro. Induráin demostró que estaba listo para la prueba.El primer favorito que lanzó un ataque fue Giovanetti, quien, acompañado por el venezolano Leonardo Sierra, trató de irse en la ascensión del Maielletta, el único de los tres puertos de la jornada que era de primera categoría. Más tarde lo intentó Claudio Chiappucci, pero Induráin respondió siempre con prontitud, sin dar ni una sola muestra de debilidad. Incluso llegó a poner nerviosos a sus rivales cuando, en el descenso, aceleró su ritmo y se fue por unos metros.

Giovanetti y Chiappucci saben que aún queda mucha montaña, y más dura que la de ayer, y no quisieron desgastarse. Pero ambos quisieron probar el estado de forma de Induráin. La respuesta que obtuvieron no pudo ser más negativa para ellos. Induráin estuvo en su papel: siempre en primera línea del grupo.

Además, Induráin siempre contó con la ayuda de su equipo. La mejor prueba de que la apuesta por un triunfo español va en serio fue la actitud de los Banesto. Induráin siempre tuvo a un compañero a su lado.

En los últimos kilómetros, cuando la cuestión sólo era reducir distancias respecto a los escapados consentidos, el Banesto situó a Philipot al frente del grupo de elegidos para llevar un ritmo acelerado. Se trataba de controlar la fuga de los italianos Franco Vona y Roberto Conti, que se habían ido en el puerto de segunda de Macere, y de un grupo intermedio formado por los italianos Furlan y Faresi y el colombiano Lucho Herrera. Vona y Conti llegaron a tener tres minutos de ventaja. Como Conti estaba a 3.40 de Induráin en la general, y Furlan a 2.59, Philipot mantuvo un ritmo vivo para conservar el liderato, y el grupo importante llegó a 2.33.

La jornada acabó redonda para el Banesto, porque el joven francés Armand de las Cuevas, descolgado en la montaña, conectó con los favoritos y se mantiene tercero en la general.

"Todo el equipo ha funcionado muy bien", dijo Induráin. "El que más fuerte está es Chiappucci. Se ha pasado la etapa atacando, tanto en las subidas como en las bajadas. Yo me encuentro muy bien. Quizás un poco justo, pero espero que no haya grandes palizas, ir en progresión, y llegar a la tercera semana en forma".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de mayo de 1992

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