Dos naves vikingas con destino a la Expo se hunden frente a la costa de Alicante a causa del temporal

Vientos de 100 kilómetros por hora y un mar encrespado hundieron ayer tres barcos e hicieron necesario rescatar a 25 náufragos en la costa alicantina. El temporal dificultó el salvamento de los cinco tripulantes noruegos del Oseberg, rescatados a última hora de la tarde, cuando la lancha, zodiac en la que se habían refugiado tenía ya el fondo destrozado, por lo que se habían tenido que atar de pies y manos a lo que quedaba de embarcación para contrarrestar los golpes de mar. Los seis noruegos que tripulaban el Saga Siglar habían sido rescatados anteriormente. Los dos barcos, que se hundieron a causa del temporal, eran réplicas de naves vikingas que se dirigían a la Expo.

Un tercer barco, el motovelero de bandera belga Semois, resultó también hundido al rompérsele el timón y sufrir una inundación de agua en el motor a pocas millas de Villajoyosa. Las 14 personas - 11 españoles y 3 belgas- que navegaban en él fueron rescatados ilesas en helicóptero. Las dos embarcaciones vikingas habían salido del puerto de Valencia el pasado viernes y se dirigían a Sevilla para formar parte del pabellón de Noruega en la Exposición Universal.

Sobre las 8.30 de la mañana de ayer, un puesto costero de la Marina de Alicante recibió la llamada de auxilio de las naves, que se encontraban en una situación muy crítica. Estaban situadas en ese momento a unas dos millas de la costa, entre las poblaciones de Pilar de la Horadada (Alicante) y San Pedro del Pinatar (Murcia), cerca de la Manga del Mar Menor.

Un remolcador de salvamento de la Dirección General de la Marina Mercante, el Off Valencia, llegó a tiempo de salvar a los seis tripulantes del Saga Siglar, justo en el momento en que se estaba hundiendo. La tripulación del Oseberg logró ponerse a salvo en una lancha zodiac que estuvo varias horas a la deriva. La embarcarción fue rescatada casualmente al encontrarse con ella, en las proximidades de Cabo de Palos, el remolcador que acababa de salvar a los marinos del Saga Siglar, que ya navegaba de regreso a puerto, dando por finalizada la operación de rescate.

Fuentes de la Comandancia de Marina de Alicante indicaron que los tripulantes rescatados en el primer grupo no habían sufrido lesiones de importancia. En el remolcador fueron atendidos por personal sanitario. Dos de los seis marinos que navegaban en el Oseberg resultaron heridos de pronóstico reservado y, fueron internados en el hospital del Rosal de Cartagena.

Operación rescate

En las tareas de rescate participaron dos helicópteros -uno de la Diputación Provincial de Alicante y otro del Servicio de Salvamento y Rescate-, un avión de la patrulla marítima con base en Palma de Mallorca y tres embarcaciones: el citado remolcador de la Marina Mercante, un barco de la Marina de Guerra y una embarcación particular de un ciudadano noruego que navegaba por la zona y se unió a las tareas de búsqueda de los náufragos.

Según la Comandancia de Marina, el mal tiempo y el temporal que ha azotado estos días la costa mediterránea hizo que zozobraran hasta hundirse. Las condiciones meteorológicas no mejoraron ayer, ya que continuó lloviendo todo el día y no cesó el viento de levante.

Éstas no fueron las únicas naves que tuvieron problemas ayer con el mal tiempo. Un helicóptero hubo de intervenir en el salvamento de 14 personas que navegaban en el motovelero Semois desde Ibiza rumbo a Alicante y que naufragaron a la altura de Villajoyosa, informa Pura Gómez. Según la Comandancia de Marina, los pasajeros y tripulantes no sufrieron daños y fueron trasladadas a tierra a bordo de otras embarcaciones. El motovelero se fue finalmente a pique.

El Oseberg y el Saga Siglar, las dos embarcaciones de bandera noruega que naufragaron ayer, eran réplicas de sendos barcos vikingos que surcaron el mar durante la alta Edad Media. De vela cuadrada y con carenado de madera, ambos barcos estaban provistos de un motor auxiliar para emergencias, así como de una moderna instalación de comunicaciones y de cabinas que servían de dormitorio a la tripulación.

El Oseberg -con 13 toneladadas de peso bruto, 22 metros de eslora y con un calado de 1,5 metros- era una reproducción de una nave real vikinga, utilizada para los festines y bodas de la nobleza. El Saga Siglar, en cambio, era una copia de una embarcación de transporte, con capacidad para llevar caballos. Su peso bruto ascendía a 13 tonel,adas y medía 16,5 metros de eslora.

Las naves, pertenecientes a una compañía privada y habçian sido construidas hace aproximadamente seis años en Noruega. ARribaron al puerto de Valencia, trasladadas en barco desde Baltimore (

'e barco- de dos Un¡ pasado m tino era 1 sal de S

Duranpermane.c muelles de visadas y la Estados Unidos), a mediados del pasado mes de febrero. Su destino era la Exposición Universal de Sevilla.

Durante cerca de dos meses, permanecieron atracadas en los muelles de Valencia para ser revisadas y acondicionadas para la travesía. El pasado 24 de abril fueron botadas por primera vez en aguas mediterráneas, y el 1 de mayo partieron con sol y viente fuerte rumbo a Sevilla.

Fuentes del puerto de Valencia aseguraron que el patrón y los marinos rescatados eran marineros avezados y que éste no era su primer viaje con las réplicas vikingas. "Decían que habían dado la vuelta al mundo con las naves", dijo uno de los responsables del puerto.

"Estamos machacados". Con esta frase resumía Jesús Rodríguez Morilla, coordinador de Noruega para la Expo, el estado de los representantes de ese país en Sevilla, que consideraban las réplicas de los vikingos accidentadas uno de los contenidos más importantes de su pabellón en la isla de la Cartuja.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 03 de mayo de 1992.

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