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TOUR DE FRANCIA 1991

Indurain "La mala leche ha salido hoy"

Miguel Induráin cruzó la meta de Val Louron con un gesto de rabia. Alzó el puño para celebrar, según dijo más tarde, la consecución de su sueño de niño. Después, mientras el anterior líder del Tour, Luc Leblanc (Castorama), llegaba exhausto a la meta, el nuevo jefe de filas del Banesto recibió su jersey amarillo con una expresión de inmensa alegría. "La mala leche ha salido hoy", comentó Induráin. José Miguel Echávarri, el director deportivo del Banesto, disipó por fin todas sus dudas: "Ahora todo está claro. No tenemos más que un líder: Miguel, Miguel y Miguel". Pedro Delgado, uno de los derrotados de ayer, comentó: "Voy a currar encantado para Miguel".

Asediado por decenas de periodistas y vitoreado por cientos de aficionados españoles, Induráin no perdió la sonrisa en ningún momento. "Alcanzar el jersey amarillo después de una etapa como ésta es formidable. Sin embargo no me puedo confiar. Los Alpes, seguramente el último obstáculo que nos queda, los voy a afrontar con una diferencia muy maja con respecto a mis rivales. Es el momento ahora de reflexionar sobre lo que hemos hecho y sobre lo que nos queda por hacer", manifestó con una serenidad inesperada.El ciclista navarro ofreció las que para él fueron las claves de la etapa: "Sabía que Leblanc y LeMond iban tocados, así que decidí a atacar en la bajada del Tourmalet. Luego, Chiapueci me alcanzó y nos pusimos de acuerdo para luchar juntos, él por la etapa y yo por el liderato. En el último kilómetro fuimos a tope hasta la meta. Todo fue de maravilla". Asimismo, destacó la excelente labor táctica del Banesto: "Nos criticaron por no atacar en Jaca, pero allí conseguimos aislar a LeMond, quien hoy ha acusado el esfuerzo. Se ha demostrado que el Tour es muy largo y que hay que saber atacar en el momento preciso".

Induráin tuvo palabras de elogio para su compañero de escapada, Claudio Chiappucci (Carrera): "Hemos trabajado de maravilla. Él es un corredor muy agresivo, siempre con ansias de ganar y eso le hace ser un compañero perfecto para días así. Siempre va a morir y eso beneficia a cualquiera". El líder, pese a todo, no descartó a Greg LeMond (EE UU, Z) de la lucha final: "Hoy ha tenido un mal día, pero no podemos olvidarnos de él. Sin embargo, creo que mi gran rival es Bugno, al que he visto rodar muy bien". Induráin aceptó de buen grado la responsabilidad de vestir de amarillo hasta París: "Estoy bien, contento y con muchas ganas. Este día tenía que llegar y estoy preparado para asumir lo que representa".

El mismo parecer mostró su director deportivo, José Miguel Echávarri, tranquilo, pero exultante de alegría: "Miguel está listo para ganar el Tour. Ha madurado, es un magnífico corredor y posee una fortaleza tremenda. Hoy ha quedado clara la clase de corredor que es, sus dotes de estratega, su enorme inteligencia, su capacidad física. Todavía queda mucha carrera, pero confío plenamente en sus posibilidades".

Líder del Banesto

Echávarri confirmó el relevo de líder en el Banesto: "En su momento dije que sería la carrera la que determinaría quién sería el líder. Hoy la carrera ha dicho que Miguel es el líder del Banesto y del Tour, por lo que todos vamos a trabajar para él. Las cosas están muy claras. En estos momentos sólo hay un jefe de Filas: Miguel, Miguel y Miguel".

El responsable técnico de Banesto tuvo, sin embargo, un emotivo recuerdo para Pedro Delgado, ayer muy por debajo de su auténtica clase: Tenernos la suerte de contar con un hombre de la experiencia y sabiduría de Pedro. De la misma manera que Miguel trabajó el año pasado para él, esta vez será Pedro el que lo haga. Y es una garantía".

Su explicación táctica de lo sucedido fue muy simple: "El trabajo iniciado en Jaca se ha culminado hoy. Recibimos muchas críticas, pero nuestro objetivo ha sido siempre llegar con un ganador a París, no a Jaca". Echávarri descartó cualquier posibilidad de descanso en las etapas llanas que esperan antes de llegar a los Alpes: "Hemos de ser cautos y precavidos. Los tres minutos de ventaja de Induráin nos dan un cierto respiro, pero mi gente quiere seguir la guerra".

El director del Banesto expuso con un símil el actual momento del Tour: "Estamos como los cosechadores. La cosecha estaba lista y la hemos cogido. Ahora hay que conservarla". En su opinión, Bugno es el hombre más peligroso, sin despreciar a LeMond: "Un hombre tan aguerrido como él, con su prestigio, jamás puede ser descartado tan pronto. Tendrá algo que decir".

Alegría de Delgado

El triunfo de Induráin fue acogido con enorme alegría por Pedro Delgado, que llegó a la meta a 14 minutos de su compañero. "La etapa ha sido terrible y sólo han aguantado los más fuertes. Yo no he podido estar ni siquiera junto a Miguel. Lo he intentado pero me ha sido imposible", comentó. Delgado no ofreció dudas sobre su futuro en la carrera: "Voy a currar con toda mi ilusión por Induráin. Yo ya dije que sería la carrera quién decidiría el liderato. Y la carrera lo ha dicho muy claro: Miguel. Así que no tengo ningún problema en ponerme a sus órdenes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de julio de 1991

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