Un falso policía rapta a tres niñas, y viola a una de ellas en un piso

Jesús Mario Costoyo Serrano, de 28 años, trabajador de artes gráficas, ha sido detenido como presunto autor del rapto de tres adolescentes y la posterior violación de una de ellas, según informó la policía. Las víctimas fueron engañadas por el presunto agresor, que se hizo pasar por policía, cuando estaban pidiendo el aguinaldo navideño en un bar del barrio de Vicálvaro, en Madrid.

Cinco niñas caminaban por la calle de Mercurio en la tarde del pasado miércoles cuando fueron abordadas por un desconocido que dijo ser policía. Dos de ellas se negaron a acompañar a aquel hombre y entraron en un bar para alertar de lo ocurrido a las personas que se encontraban allí. Sobre las ocho de la tarde, un empleado del local llamó a la policía y dio cuenta de lo sucedido.Media hora después regresó al establecimiento una de las desaparecidas, de 15 años, la cual relató que el hombre la había dejado marcharse cuando llegaron a un centro comercial de la calle de San Cipriano, mientras proseguía el camino con las otras dos.

Una de éstas, de 12 años, se presentó minutos después en su domicilio y explicó que el desconocido las había llevado hasta un antiguo cuartel de Artillería, donde le había quitado las 75 pesetas que había obtenido como aguinaldo. Además, el raptor le pidió que le dijera su nombre y su domicilio, que anotó en una tarjeta antes de dejarla libre.

La última en aparecer fue la tercera de las muchachas, de 13 años de edad, la cual explicó que tras quedarse sola con el desconocido, éste la sujetó por el codo y la llevó con los ojos cerrados hasta una vivienda. Allí la obligó a que se desnudara, amenazándola primero con una pistola y luego con una escopeta. Después de hacerla objeto de diversos tocamientos, el supuesto violador forzó a la niña a que le hiciera una felación.

Antes de dejar en libertad a la violada, el atacante la amenazó de muerte si denunciaba lo ocurrido y le anunció que al día siguiente haría lo mismo con la amiga cuyo nombre y dirección había anotado en un papel.

Un reloj y un gato

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La niña declaró ante unas mujeres policías que mientras caminaba con el agresor abrió los ojos de forma intermitente y así pudo fijarse en el tipo de losetas existentes en la acera y en el trecho de un camino de tierra, datos que permitieron a los investigadores localizar el barrio donde habían ocurrido los hechos. También hizo una perfecta descripción del piso donde fue violada y facilitó detalles como que en él había un reloj transparente y un gato, además de que no había luz eléctrica, por lo que el raptor encendió unas velas.Agentes del grupo de investigación de la comisaría del distrito de San Blas llegaron a la conclusión de que se trataba de un piso de la calle de la Virgen de la Antigua. Estando allí vieron salir de un portal a Jesús Mario Costoyo Serrano, cuya descripción coincidía con los datos facilitados por las menores. El piso pertenece a un hermano del detenido, donde se halló una escopeta de aire comprimido.

El sospechoso llevaba una pistola de aire comprimido, una porra de madera, un papel escrito a máquina donde se decía que era policía, con una pegatina de un escudo, además de una tarjeta en la que aparecían anotados el teléfono y la dirección de una de las niñas, según la Jefatura de Policía.

Costoyo, trabajador de artes gráficas, se negó a prestar declaración en la comisaría de San Blas. En 1978 fue detenido en Madrid, acusado de ser presunto autor de una violación, y hace tres años fue capturado de nuevo en Canarias por supuesta implicación en un atraco.

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