Fallecen un español y dos 'sherpas' en el Everest

Rafael Gómez Menor, de 24 años, estudiante de 5º de Geología y miembro de la expedición de la Universidad Complutense de Madrid al Everest (8.848 metros), falleció ayer víctima de una avalancha que sorprendió a una cordada de cinco alpinistas. En el accidente también fallecieron dos sherpas y resultaron heridos leves Carlos Salcedo y el sherpa Servan, según informó ayer César Perez de Tudela, jefe de la expedición, desde el campo base en conversación telefónica, vía satélite, a la oficina de prensa de la Universidad Complutense. Salcedo tiene dos costillas rotas y sufre síntomas de asfixia.

La muerte de Rafael Gómez causó una gran impresión en los ambientes alpinísticos de Madrid, aunque fuentes de la Federación Española de Montañismo aseguraron a este diario no tener "conocimiento oficial del accidente, entre otras razones porque la expedición ni siquiera solicitó el correspondiente permiso consejero para desplazarse al Himalaya".Rafael colaboraba en la redacción de la revista técnica de montaña Desnivel. Destacados alpinistas españoles que han coronado el Everest señalaron ayer que la expedición de César Pérez de Tudela "no tenía ninguna posibilidad de hacer cumbre debido a la inexperiencia de los montañeros", aunque matizaron que "una avalancha siempre es un peligro imprevisible".

La avalancha que sepultó a los tres montañeros se produjo entre el campo III y el collado norte o Chang-La, lugar donde la expedición tenía previsto instalar el campo IV. La zona está considerada por como una de las más peligrosas de la montaña por la arista norte. El Chang-La es una pared de nieve y hielo de 500 metros con inclinaciones que pueden llegar hasta los 80 y 90 grados. El peligro aumenta en este período del año al ser el final del monzón en la región y las laderas de la montaña quedan completamente cubiertas de nieve.

Pese a que inmediatamente salió un grupo de rescate del campamento base (5.750 metros) al lugar del accidente, sólo fue posible el salvamento de Salcedo y del sherpa Servan, quedando sepultados los otros tres miembros de la cordada en una grieta de difícil acceso. Pérez de Tudela, jefe de la expedición, reconoció ayer "la tremenda dificultad" que supondrá rescatar los cadáveres "ya que seguían produciéndose avalanchas de nieve".

El jefe de la expedición madrileña, que con un presupuesto de 90 millones de pesetas es la más costosa de las realizadas al Himayala por grupos españoles, manifestó que Ios heridos estaban siendo curados en el campo III". "La doctora Morales le ha puesto un inyección a Salcedo que se encuentra más tranquilo y con menos sensación de inseguridad", indicó Pérez de Tudela.

Escasa experiencia

El padre de Rafael Gómez manifestó ayer a Antena 3, en el programa El primero por la mañana, que, tras hablar con Pérez de Tudela por teléfono, vía satélite, "tenía pocas esperanzas" de recuperar el cadáver de su hijo. "No pierdo la esperanza, pero César me ha confirmado la tragedia y la imposibilidad del rescate", señaló el padre del alpinista fallecido. "Siempre he pensado que podría ocurrir algo", añadió el padre de Rafael, "pero nunca te haces a la idea. Lo doloroso será decirselo a su madre que todavía no lo sabe porque está de vacaciones", concluyó.Rafael Gómez estaba considerado en los círculos montafleros de Madrid como una gran escalador de roca y de nieve, pero sin experiencia en el Himalaya, al igual que el resto del equipo. Sólo Salvador Rivas, catedratico, conocía el Everest al haber participado en la expedición madrileña de 1986 encabezada por Jerónimo López, que coronó la cima del mundo en 1988.

La expedición partió el pasado 21 de agosto hacia Katmandú (Nepal). El equipo estaba compuesto por universitarios y funcionarios del personal de administración y servicios. El resto de la expedición era: Juan Luis Salcedo, hermano de Carlos, estudiante de 5º de periodismo; Dolores Morales, médico de la expedición; José Rodriguez, estudiante de 5º de imagen; Manuel González, estudiante de 5º de sociología; Bruno Pérez De Pablo, estudiante de 5º de periodismo hijo de César Pérez de Tudela y Luis Rodriguez, administrativo La expedición estaba enmarcad dentro del plan de actividades deportivas de la Universidad Complutense, que tiene previsto un extenso programa científico en el que se trataría, entre otros temas, de estudiar el comportamiento del organismo humano en condiciones extremas, según in formó ayer la oficina de prensa de la expedición. El mismo cen tro universitario señaló que los alpinistas "poseían una acredita da experiencia en la montaña" con ascensiones en los Alpes y en los Andes. Esta opinión contras ta con la de destacados especia listas, que consideran que la ma yoría de la expedición carecía de experiencia para el Himalaya.

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