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Las hermanas Koplowitz discrepan de 'los Albertos' en la interpretación de sus capitulaciones matrimoniales

Las hermanas Koplowitz mantienen profundas discrepancias con los Albertos respecto a la interpretación legal de las capitulaciones matrimoniales, que, en definitiva, constituyen el eje central sobre el que gira todo el proceso de separación patrimonial dentro del Grupo Construcciones y Contratas (Grucycsa). Alicia y Esther Koplowitz consideran que sus matrimonios fueron constituidos bajo separación absoluta de bienes, pero los Albertos estiman que las capitulaciones contienen cláusulas que favorecen el reparto de los incrementos patrimoniales generados durante los 20 años que ellos han estado al frente de Conycon.

Las capitulaciones firmadas por Alberto Cortina y Alicia Koplowitz en 1969 especifican textualmente que el matrimonio fue contraído bajo el régimen de absoluta separación de bienes, si bien el convenio entre ambos cónyuges no terminó en esta exigua declaración, sino que incluyó una serie de cláusulas típicas que desarrollaban la propiedad de los bienes de cada uno en función de una serie de condicionamientos.Estas cláusulas son las que han motivado distintos dictámenes jurídicos realizados por los representantes legales de cada parte y que, a la postre, vienen a demostrar la distinta interpretación que existe al respecto. Los defensores de Alberto Cortina estiman que éste y su primo han gestionado durante 20 años la empresa, generando en este período un patrimonio adicional que ahora ha de ser distribuido de forma equitativa. En consecuencia, rechazan la posibilidad de que el acuerdo pueda efectuarse mediante una indemnización "por los servicios prestados".

Por contra, las hermanas Koplowitz estiman que las cláusulas redactadas en las capitulaciones no pueden modificar el carácter rotundo de la declaración previa, en la que se pacta un régimen de separación absoluta de bienes. En otras palabras, los informes realizados en defensa de Alicia y Esther Koplowitz señalan que dichas cláusulas no son sino la consecuencia de la propia separación absoluta de bienes.

Acuerdo de transacción

La discrepancia es, por tanto, una constante en el momento actual de las negociaciones. Aunque tanto Grucycsa -sociedad copresidida por Alberto Alcocer y Alberto Cortina- como Conycon, sociedad controlada por las hermanas Koplowitz, hacen votos por un acuerdo amistoso, la realidad es que la posibilidad de un pleito abierto ante los tribunales no se descarta a prior¡.

De hecho, el único acuerdo alcanzado al respecto por Alberto Cortina y Alicia Koplowitz, y firmado el pasado mes de julio, se efectuó sobre la base de la distinta interpretación de las partes y con el objeto de prevenir el pleito en aquellos momentos. Uno y otro cónyuge convinieron, pues, un pacto ante la imposibilidad de ponerse de acuerdo en el fondo de la cuestión, esto es, en las capitulaciones matrimoniales.

El convenio de julio incluía el pago de una cantidad, que no ha trascendido, para Alberto Cortina, si bien no especificaba la fórmula -bien en efectivo, bien con acciones- en que dicho importe sería abonado. La llegada del verano y la posterior crisis matrimonial de Alberto Alcocer y Esther Koplowitz han impedido la materialización del acuerdo de transacción entre Alberto Cortina y Alicia Koplowitz, que, en estos momentos, constituye un simple marco de referencia para las actuales negociaciones.

El acuerdo de transacción tomaría carta de naturaleza si, a la luz de las nuevas negociaciones, se demuestra la improcedencia de llegar hasta un pleito. El problema añadido entonces será que, después de los acontecimientos de los últimos días, las hermanas Koplowitz ya no quieren seguir compartiendo con los Albertos la propiedad de ninguna de sus empresas. Éstos, en cambio, desean canjear la participación que les corresponda por alguna sociedad o entidad del holding, entre las que sobresale el Banco Zaragozano.

A petición propia

Grucycsa reiteró ayer, a través de una nota oficial, el reconocimiento dispensado por el Consejo de Administración de Construcciones y Contratas a Alberto Alcocer después de que éste presentara su dimisión como presidente de dicha compañía el pasado lunes.Grucycsa es la sociedad holding del grupo Construcciones y Contratas, en la que Alberto Alcocer y Alberto Cortina permanecen como copresidentes. La compañía celebra hoy su habitual consejo de administración de todos los jueves, en el que se analizará la evolución del pasado ejercicio. Los beneficios netos agregados, después de impuestos, superaron los 20.000 millones en 1989.

La nota emitida ayer por Grucycsa señala que la carta de dimisión de Alcocer originó, a su vez, un documento de reconocimiento firmado por todos los consejeros de Conycon, sin incluir a Romualdo García Ambrosio, quien también dimitió el lunes.

Según Grucycsa, este documento, remitido por los consejeros de Conycon a Alberto Alcocer, reconoce textualmente "la gran labor que durante más de 20 años has llevado a cabo al frente de Construcciones y Contratas, cuyos intereses sociales has defendido en todo momento con tu esfuerzo y eficacia y que, con tu dirección y gestión, ha podido llegar a ser una de las sociedades principales en el sector de la construcción y los servicios y la base de uno de los grupos empresariales más importantes del país".

El reconocimiento de Conycon fue realizado a petición del propio Alcocer, pero no se redactó hasta que la carta de dimisión de éste llegó a manos del consejo de administración de la empresa constructora que preside desde el lunes Alicia Koplowitz.

La carta de dimisión de Alcocer entró en la sede de Conycon, en la calle Federico Salmón, a las 9.45 del lunes, después de un tira y afloja entre el propio presidente dimitido y el consejo de administración de la empresa, que se prolongó a lo largo del último fin de semana.

Los acontecimientos se precipitaron definitivamente el domingo pasado, cuando los miembros del máximo órgano de gobierno de la empresa constructora se reunieron y llegaron a plantear la necesidad de proceder al cese de Alcocer. Finalmente, y no sin un largo e intenso debate entre los consejeros de Conycon, se decidió abrir un nuevo margen de 24 horas, hasta el lunes, que fue cuando el órgano de gobierno de la constructora solicitó por escrito a Alcocer la conveniencia de su dimisión, comunicándole que, en su defecto, se procedería al cese inmediato.

La carta de dimisión fue firmada por Alcocer a las 8.30 del lunes, según comunicación telefónica de Grucycsa a Construcciones y Contratas. No obstante, el documento tardó más de una hora larga en llegar a la sede de la empresa destinataria.

Durante todo este tiempo, y hasta las 11.45 de la noche, Grucycsa desmintió repetidas veces la existencia de la dimisión de Alcocer; sin embargo, ésta, nada más ser recibida por carta, había sido ya anunciada pública y oficialmente a los medios de comunicación por parte de Construcciones y Contratas. Grucycsa reconoció finalmente, al borde de la medianoche, la dimisión de Alcocer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de febrero de 1990

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