El Joventut logró la victoria en el Palau

El Ram-Joventut ha completado una de esas semanas locas que lo convierten en eterna alternativa del sistema establecido. En ocho días ha ganado el Torneo Príncipe de Asturias (contra el Real Madrid y Barcelona), al Taugrés y, anoche, al Barcelona en el Palau Blaugrana. Si no fuera porque siempre se despiertan antes de completar el sueño, todos creerían en sus posibilidades.La realidad fue que estuvieron más acertados en los momentos decisivos, a pesar de que la victoria estuvo en peligro por alguna acción alocada y la falta de convicción que demuestran sus pivots futuribles. Este partido valía algo más que dos puntos, será tenido en cuenta cuando lleguen los play-offs finales y eso merecía más apoyo en las gradas.

En la nómina del encuentro se echaron en falta a Epi, Trumbo, Margall y Villacampa. Aunque éste último ganó una batalla en la que no intervino. Brown lo tuvo todo el partido en el banquillo y sólo dispuso de su griposo jugador cuando, a cuatro minutos del final, el marcador estaba igualado. Sin tocar pelota, Villacampa se fue 66 segundos después dejando a su equipo con cuatro puntos de ventaja y posesión de balón. El fantasma de Villacampa había sido suficiente para resolver la situación.

Un júnior de 19 años, Antonio Medianero, había sido el elegido para frenar al nuevo americano del Barcelona, Paul Thompson. Lo consiguió durante mucho tiempo, aunque nadie pudo evitar tres triples consecutivos de Thompson.

La segunda parte empezaba con un 36-41 para los visitantes y sin que el verdadero protagonista del partido hubiera demostrado todavía sus habilidades. Lemon Lampley está llamado a dar jornadas de gloria al Joventut. Ayer hizo una demostración de su talento anotando 26 puntos y capturando los rebotes decisivos.

Thompson se fue desdibujando. Los marcajes eran tan estrechos en los dos bandos que lo anormal fue que no saltaran más chispas. Se advirtió entonces que alguna cosa está cambiando. Eliminados Jiménez y Costa los problemas eran para el Barcelona y no para el Joventut que concluia el partido sin eliminados y con pocas faltas. Brown sabe dosificar a los suyos y llegar al final con todos sus hombres en disposición de jugar. Toda una garantía en los partidos decisivos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 23 de septiembre de 1989.

Lo más visto en...

Top 50