Tom Watson resurge en el Open Británico

El Open Británico está siendo, sin viento y lloviendo sólo a ratos, un torneo abierto. Cuarenta y cuatro jugadores van bajo par tras dos vueltas. El líder es el australiano Wayne Grady, con 135 golpes (-9), al que siguen, con 137, los estadounidense Payne Stewart, que ayer estableció el récord en 65, y Tom Watson. José María Olazábal lleva 140; Miguel Ángel Martín, 141; Severiano Ballestero, 145, y José Rivero, 146. Por otro lado, las asociaciones europeas y norteamericanas han acordado crear una federación internacional, paso imprescindible para que el golf sea un deporte olímpico. La aspiración inmediata es que se exhiba en los Juegos de Barcelona 92.

Ningún astrólogo golfístico podía predecir el eclipse de Watson. Fue tan inesperado como radical. Desde 1974, a sus 25 años, hasta 1984 vivió una década prodigiosa. En su circuito consiguió 31 triunfos, entre ellos dos en el Masters de Augusta (1977 y 1981) y uno en el Open de Estados Unidos (1982), para ser el líder del mismo desde 1977 a 1980 y en 1984. Durante ese período coleccionó además cinco éxitos en el Open Británico (1975, 1977, 1980, 1982, precisamente en Troon, y 1983). Pero, de pronto, se vino abajo. En cuatro temporadas y media sólo ha obtenido una victoria. ¿Por qué? Algunos le califican como una víctima del síndrome Ballesteros, ya que el español le privó en el último momento de su sexto Open en 1984 y aquello le supuso un fuerte impacto psicológico. Otros, retorcidos, aluden a su matrimonio y su conversión, con una entrega absoluta, al judaísmo.La cuestión es que Watson es, en realidad, quien defiende el título en este decimonónico club escocés, al que no había regresado el Open desde 1982. Quizá sea por eso, porque siente una motivación especial; quizá sea porque se ha centrado en su juego, pero ya advirtió que podía volver a sus andadas. Ayer, cuando no tuvo que quejarse como otras veces del riego artificial, ya que la lluvia es un fenómeno natural con el que sí se identifica, consiguió un eagle y cuatro birdies por dos bogeys (68) para erigirse en uno de los aspirantes más firmes al primer puesto, incluso por delante de Stewart, el nuevo plusmarquista de Troon gracias a su eagle y seis birdies por un bogey (65).

Al menos, esa es la opinión de Olázabal, que compartió el partido con él. "Siempre te complica algo que a quien tienes a tu lado le salga todo bien. Lo importante para mí es estar ahí, colocado", dijo. El vasco, que hizo tres birdies y otros tantos bogeys (72), se considera a tres golpes de la cabeza, ya que no concede opción a Grady, pese a que se haya impuesto recientemente en el torneo neoyorquino de Westchester.

Martín permanece bien situado. Su pena de ayer fue el birdie que se le esfumó en el hoyo 18 por milímetros. Sin él, le faltó uno para compensar sus tres bogeys (73). "No se me han dado bien los puns", reconoció.

Ballesteros y el 'putter'

Peor se le dieron, sin embargo, a Ballesteros. El cántabro (73) reunió tres birdies, pero habría podido reunir bastantes más, así como evitado algunos de sus cuatro bogeys, de haber es tado más fino con el putter. Lo más lamentable para él, desde la perspectiva de la confianza en sí mismo, es que encadenó una serie de deslices en los tres greens finales, en los que, entre un metro y dos de distancia res pecto al agujero, empezó perdiendo un birdie y terminó no salvando dos pares."Así es el golf", comentó el pedreñero con resignación. "De todas maneras", añadió, "el desenlace aún no se ha producido". Su objetivo para hoy es presentar "una tarjeta de 66 o 67". Con ella se recobraría su debilitada candidatura.

Mientras que el australiano Greg Norman va perfilándose (139, en total) el gran favorito, el inglés Nick Faldo (142) tuvo ayer la desgracia de que su pelota golpease en la cabeza a una espectadora, que fue transladada a una clínica sin que, al cierre de esta edición se hubiera informado de su estado.

Clasificación: 1º Grady 135 (68 y 67). 2º Watson (69 y 68) y Stwart (72 y 65), 137. 7º Norman, 139. 15º Olazábal (68 y 72), 140. 18º Martín (68 y 73), Treviño (EE UU), Floyd (EE UU) y Azinger (EE UU), 141. Otros: Faldo, 142. Langer (RFA), Strange (EE UU) y Kite (EE UU), 144. Ballesteros (72 y 73) y Nicklaus (EE UU), 145. Rivero (71 y 75), 146.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS