Una cuestión de control
Ni las tensiones de los mercados monetarios, ni el largo fin de semana han conseguido cambiar el ambiente de las bolsas, caracterizado por la constante presencia de un dinero que no parece encontrar mejores objetivos. También la ausencia de partidas vendedoras importantes tiene un peso relativo bastante fuerte en los mercados, y todos estos elementos tienen su punto de apoyo fundamental en la existencia de una serie de operaciones de grandes grupos que pretenden tomar posiciones de control en una serie de sociedades industriales.La sesión empezó con pequeños tanteos entre compradores y vendedores, aunque éstos se limitaron al sector eléctrico, cuyos componentes apenas participan de los movimientos del mercado. La salida a escena de los valores industriales comenzó a caldear el ambiente, que llegó a su punto culminante con las sociedades petroleras, ante el rumor de tomas de participación por parte de grupos internacionales.
El sector de construcción se tomó un pequeño respiro, aunque todavía hay valores para los que los más entusiastas sitúan el techo bastante más arriba. El sector bancario volvió a aprovechar bien el dinero, con un par de subidas para los dos valores que tenían un pequeño resto comprador, y repeticiones para el resto a pesar de que el papel era más abundante.
Las posiciones al cierre insistían en la búsqueda de papel industrial, utilizando como base las numerosas aplicaciones que se realizan fuera de mercado.


























































