Eusko Alkartasuna se definirá como partido socialdemócrata en un congreso extraordinario

Eusko Alkartasuna (EA) reafirmará en un congreso extraordinario su carácter de opción política diferenciada del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y su definición socialdemócrata, según afirmó ayer en Bilbao Carlos Garaikoetxea, presidente del partido. Garaikoetxea excluyó la posibilidad de una convergencia con el PNV, al que tachó de conservador, y calificó de "posición personal" la actitud del alcalde de Vitoria, José Ángel Cuerda, favorable a la búsqueda de la "reconciliación" con el partido de Xabier Arzalluz.

El presidente de EA negó la existencia de una crisis en su organización en torno a las discrepancias del alcalde de Vitoria. Las posiciones distintas "forman parte del debate normal en una organización democrática", dijo, "aunque quizá en este país estemos más acostumbrados a las expulsiones en masa, a los expedientes disciplinarios y a la condena del discrepante a la hoguera".

"Gestos hostiles"

Cuerda, uno de los políticos de peso en el PNV que acompañaron a Garaikoetxea en 1986 en la creación del nuevo partido, ha expresado abiertamente en los últimos días su deseo de que EA inicie el camino de la reconciliación entre las dos formaciones, aun manteniendo la personalidad de ambas.La ejecutiva de Eusko Alkartasuna, en cambio, condiciona la normalización de relaciones al cese de "gestos hostiles".

Precisamente anteayer en el Congreso de los Diputados el PNV vetó que el portavoz de EA, Joseba Azcárraga, intervenga en el debate sobre el estado de la nación.

Eusko Alkartasuna ha desmentido también como "una intoxicación pura y simple" la noticia difundida por fuentes del PNV de Guipúzcoa sobre la reincorporación a este partido de afiliados del primero. El PNV afirma que no facilita los nombres de los nuevos fichajes por una elemental discreción.

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Para Garaikoetxea y la ejecutiva del partido, éste debe ocupar un espacio propio en la sociedad vasca entre el conservadurismo y el radicalismo de otras opciones nacionalistas. Las ponencias del congreso extraordinario convocado en Bilbao para los días 31 de marzo y 1 y 2 de abril proponen definir a EA como una fuerza inserta en la tradición socialdemócrata iniciada en la Europa occidental de los años cincuenta y reafirmar el nacionalismo radical articulado en torno al reconocimiento del derecho de autodeterminación.

Garaikoetxea insistió ayer en la necesidad de una negociación entre las fuerzas políticas de Euskadi para solucionar "el problema histórico vasco, que no se reduce a ETA". Según EA, esta negociación debería buscar un acuerdo mayoritario para la normalización política del País Vasco, mientras que las conversaciones del Gobierno central y ETA se limitan al final de la violencia terrorista y la reintegración de los activistas a la sociedad.

"El Gobierno", aseguró el presidente de Eusko Alkartasuna, "se daría con un canto en los dientes si consiguiera que ETA aceptase renunciar a negociar políticamente y delegara en Herri Batasuna, que es lo que estamos pidiendo desde el verano de 1987".

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