GENTE
Jesús Jiménez Calvo,
árbitro de Tercera División del colegio navarro, mantuvo el domingo una pelea con dos aficionados, tras subir a la grada al ver que uno de ellos había agredido a su padre. Jiménez Calvo actuaba en esos momentos de juez de línea en el partido Iruña-Tudelano, pues se había lesionado en un choque con un jugador. La pelea provocó la suspensión del partido durante 10 minutos, que se reanudó tras cambiarse de banda el colegiado. "Abandonaré el arbitraje", dijo, "porque no merece la pena después de lo sucedido".


























































