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Crítica:'MIAMI VICE'

Adiós al esteticismo

Hoy se despide temporalmente de la programación de TVE Corrupción en Miami para dejar paso, a partir del próximo miercoles, a otros policías muy queridos por la audiencia española: los miembros de la comisaría de Hill Street.A la vista de los datos de audiencia, no hay duda de que Corrupción en Miami ha sido unaserie de éxito en España. Ha conseguido un número de telespectadores a la semana cercano a los 16 millones de personas. Sin embargo, las aventuras de Crocketty Tubbs, no parecen haber alcanzado el impacto sociológico y estético que algunos esperaban.

Miami vice ha sido un telefilíne de cierta importancia en la historia de la televisión. Es el más significativo ejemplo de la corriente. televisiva dominante hasta hace un par de temporadas en Estados Unidos, basada en la preeminencia de la estética frente al resto de los factores que condicionan una producción, como puedan ser el guión, la realización o la dirección de actores.

Corrupción en Miami es un videoclip alargado durante 50 minutos sobre una estructura fija previamente diseñada e inamovible, que permitía la contratación de realizadores tan incompetentes como desautorizados para tomar cualquier iniciativa personal. El propio Don Johnson o James Edward Olmos, que interpreta al teniente Castillo, han dirigido algunos episodios de la serie.

El ritmo del montaje, el uso de la luz y los colores y el cuidado por el vestuario y la escenografía han bastado para mantener una filosofia que parece haber iniciado la curva descendente de su vida electrónica. Aunque va a seguir en la programación de la temporada invernal en Estados Unidos, figura ya en el número 40 de la clasificación de audiencia entre los programas emitidos en las horas punta.

Innovaciones

Los últimos intentos de renovación de la serie -Tubbs se ha dejado la barba, han recuperado el personaje del hijo perdido de Sonny Crockett y han abierto el campo de delitos que combatir- no han conseguido mantener la popularidad alcanzada con anterioridad por la pareja.El última producto de Anthony Yerkovich, el creador de Miami vice, en esta misma misma línea estética no ha alcanzado éxito alguno. Se trata de Private eje y cuenta también las peripecias de una pareja de detectives estilo años cincuenta, pero barnizados con el espíritu Vice. Suerte parecida corrió Crime story, que narra la lucha contra los turbios negocios del juego en Las Vegas. Esta fue la apuesta del pasado año de Michael Mann, productor de Miami vice, que tampoco consiguió calar entre la permeable audiencia norteamericana.

Miami vice no pasará a la historia de la televisión por sus aportes narrativos o cinematográficos. Su objetivo era otro. Su volátil relación con la audiencia durará tanto como lo haga la fe:bre esteticista que la creó.

Miami vice se emite hoy, las 22.10,

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de diciembre de 1987