La entrada de un socio tecnológico en Marconi se aplaza hasta principios de 1988

Marconi Española realizará dos nuevas ampliaciones de capital, por 500 millones de pesetas cada una, como parte del saneamiento previsto en su plan de viabilidad 1988-1991. El plan no contempla expresamente la incorporación de un nuevo socio y prevé una serie de variables de facturación, plantilla y financiación, con los que la sociedad sería rentable a partir de 1981. Marconi perderá este año 2.100 millones de pesetas.

Marconi Española, la antigua filial de International Telegraph and Telephone (ITT) cuya propiedad se ha traspasado temporalmente al ex-director de la Seguridad del Estado, Julián Sancristóbal, prevé en su plan unas ventas acumuladas de casi 15.500 millones de pesetas, aportaciones financieras de 1.000 millones en capital y otros 1.0,00 millones en endeudamiento, la refinanciación de la deuda a la Seguridad Social (600 millones) y un nivel de empleo de entre 420 y 490 personas entre 1988 y 1991, de acuerdo con las variables contenidas en su plan de viabilidad.Como consecuencia de las condiciones a las que ha accedido Alcatel, N V, para concretar la venta, de la deficitaria filial heredada de ITT, Marconi carece en la actualidad de deudas con entidades financieras.

Tomando como base estas variables, la sociedad estima recortar considerablemente sus pérdidas a partir del primer año y obtener unos ligeros beneficios, de algo más de 100 millones. El cash flow bruto (beneficios más amortizaciones y provisiones) sería positivo a partir de ese mismo año.

El plan de de Marconi no contempla expresamente la entrada de un socio, considerado como el objetivo último de la estrategia de reflotamiento de la sociedad.

La entrada de un socio multinacional que aporte tanto tecnología como recursos a la sociedad española, se mantiene en la actualidad con dos multinacionales europeas del sector de la defensa; aunque el desenlace final de la operación se espera ahora para principios del año que viene.

Hasta que se concrete la entrada del partner multinacional, la propiedad de Marconi sigue en manos de Julián Sancristóbal, en un 90% y la gestión corresponde, a título particular, al equipo formado por el propio Sancristóbal, Javier Undabarrena, ex Spantax, y a Alfonso Caldevilla y Luis López Herrera, ex Estudio Legal.

La demora en la concreción de la venta de un paquete sustancial de Marconi obedece, según distintas fuentes, a la necesidad de que la nueva Marconi engarce con los planes de reestructuración global de la industria española de electrónica de defensa, condicionada por su falta de dimensión.

La reestructuración de esta industria, aún en ciernes, ha sido abordada tanto por el Ministerio de Industria como por el de Defensa, produciéndose ciertas disonancias entre los responsables de ambos departamentos, según una información que publicaba recientemente el semanario El Globo.

El plan

El capítulo de ventas se centralizará en las áreas de comunicaciones militares, guerra electrónica, aviónica y misilística, radioayudas a la navegación y cofabricaciones; un capítulo que irá perdiendo peso relativo y en el que actualmente Marconi trabaja con Hughes Aircraft, IBM, Contraves y Mc Donnell Douglas. Las cifras de venta evolucionan desde los 3.050 millones de 1988 a más de 4.750 al finalizar el plan.El apartado de empleo, por su parte, recoge la necesidad de un ajuste mayor que el barajado antes del verano. De acuerdo con las cifras que analizará mañana la comisión, de los 1.230 empleados con los que cuenta la empresa, la plantilla prevista gira en torno a los 420, al margen de las nuevas incorporaciones contempladas, de unas 65 personas. El excedente se distribuirá entre el trasvase pactado con la nueva filial de Amper y ATP (450), bajas incentivadas, (143), prejubilaciones (195) más la continuidad del expediente de regulación de empleo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0010, 10 de diciembre de 1987.

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