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La violencia y el mal juego vacían los campos italianos

El drama de la violencia y un juego cada vez más conservador y menos espectacular están dejando los estadios de fútbol italianos semivacíos, desprotegidos en el presente campeonato.El último incidente, ocurrido el domingo pasado en el estadio Comunale de Florencia durante el Florentina-Roma, y donde se acuchilló a un joven de 19 años, representa la fiel imagen de que el fútbol pierde su guerra contra la violencia. Cuanto más, a lo que se puede aspirar, según se van desarrollando los acontecimientos, es a aislar ese hecho con sanciones ejemplares y abaratar las localidades, lo cual sería ya el gran triunfo del fútbol que se prepara: el Mundial Italia '90.

Pero si no hay espectáculo en el rectángulo de juego, los 275.000 espectadores que han dejado de asistir a los estadios, respecto del Campeonato 19851986, al presente torneo, que ya lleva diez jornadas disputadas, el numero será mayor a medida que continúe el torneo, que ya lleva diez jornadas.

Las cifras son elocuentes: 10 de cada 100 espectadores prefieren ver su partido preferido por televisión (en diferido) antes que exponerse a los riesgos de los vándalos y del juego, más propicio para aquellos que padecen de insomnio. Hasta el Nápoles de Diego Armando Maradona ha perdido público: son 5.529 los espectadores que desertaron en este primer trimestre de la Liga respecto al mismo período de la Liga anterior (369.934, con una media de 73.987, contra los 342.293, y una media de 68.458 de esta temporada).

Pero no son sólo la violencia, la inseguridad y el pobre espectáculo los factores que quitan el ánimo a los hinchas, ya que el caro precio de un billete: 7,50 dólares, el más barato, representa el cuarto elemento decisivo para desertar. Algunos clubes, como la Fiorentina, han registrado un bajón del 40% en la entrada de público y, por supuesto, de taquilla, respecto al Campeonato 1985-1986.

La décima jornada (ocho partidos) jugada el domingo pasado, más allá del temporal de lluvia, registró el mínimo histórico de espectadores que pagaron su entrada: 75.000, ya que el resto de la taquilla corresponde a socios.

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