GENTE

Leslie Parsons,

el propietario de una fábrica de conservas en Gales, acaba de perder una larga y dura batalla legal sobre sus secretos en la conservación de los berberechos. En 1978 demandó a otra firma conservera británica por robarle sus sabrosas fórmulas de berberechos enlatados y, posteriormente, a los abogados que habían llevado el caso. Ahora, un juzgado londinense ha dictado sentencia desfavorable al empresario, que tendrá que compartir su receta con otras firmas comerciales.

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