Ir al contenido
_
_
_
_
GENTE

Evellyn Stewart,

ama de casa australiana y madre de tres hijos, hizo bien en no seguir hace 45 años los consejos al uso de no bailar con extraños. Un baile de entonces con un soldado solitario, Laurie Delaney, que jamás la olvidó, la ha convertido en heredera de una fortuna de 143.000 dólares australianos (unos 16 millones de pesetas). Localizada por los abogados, Evelyn ha aclarado que "no hubo siqpiera un abrazo o un beso". "Supongo que simplemente fui una amiga cuando él necesitaba una", añadió.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_