Comedia muy gala
El título de la película, La travesía de París, hace referencia al arduo camino que deben emprender los protagonistas: cruzar las calles de la capital francesa cargados de comida. Que esta acción aparentemente trivial tenga visos de proeza nos lo certifica el marco temporal en que se circunscribe: 1942, ocupación alemana, días de estraperlo. Hambre. Un tema muy serio, por supuesto, pero como son esos ternas, los muy serios, los que mejor sirven para la comedia, esta película está enfocada en clave de comedia.
Comedia gala y muy gala, es decir, comedia con una tipología muy definida, muy francesa, acentuada con tintes caricaturescos y rasgos de corrosividad que no son, como en el cine italiano, autocrítica, ni llevan sus dardos veneno en la punta. Tampoco tiene esta comedia el suficiente humor negro, el de A private function, por ejemplo, la exquisita película de Malcolm Mcwbray de tema idéntico: todos a por una pata de jamón.
Bueno, pues, ¿qué tiene esta comedia? Lo que hay que tener, que diría Tom Wolfe: divertimiento ligero, que tampoco es de despreciar, y un reparto convincente, con Gabin y Bourvil en la testa y, de papel menor pero superior atractivo, Louis de Funes, un principiante ya viciado por el gesto, pero todavía con una contención que Fantomas, maletas y gendarmería le sustraerían con el tiempo.
'La travesía de París' se emite a las 21.30 horas por TVE-2.


























































