El objetivo final de Volkswagen es la adquisición del 100% de Seat, según Díaz Álvarez
El objetivo final de la firma alemana Volkswagen (VW) en las negociaciones con los responsables del Instituto Nacional de Industria, (INI) sobre la empresa Seat es la adquisición del 100% de la sociedad, según manifestó ayer el presidente de la sociedad automovilística española, Juan Antonio Díaz Álvarez, en un encuentro con el grupo de periodistas económicos Nova Frontera. Por su parte, el presidente del INI, Luis Carlos Croissier, afirmó que la entrada de un nuevo socio exige la aplicación de criterios contables uniformes que todavía no han sido alcanzados.
El presidente de Seat indicó que las negociaciones se desarrollan con plena normalidad por ambas partes y que la única causa del retraso obedece a la complejidad y minuciosidad de los informes elaborados por los técnicos alemanes, necesarios para el acuerdo.Díaz Álvarez señaló que aunque la negociación en curso se centra en la adquisición de un 51% de las acciones de Seat por parte de la firma alemana, el objetivo final de VW es adquirir la totalidad de las mismas en un plazo de tres o cuatro años. Las empresarios del sector prefieren el control completo de las sociedades.
El presidente de Seat manifestó que carecían de fundamento las manifestaciones referentes al supuesto deseo de Alemania Occidental de incluir en las negociaciones otros intereses relativos a temas industriales y de defensa. "Wolkswagen jamás ha expresa do estos intereses o al menos yo no tengo conocimiento de ellos" dijo Díaz Álvarez.
Sobre este mismo aspecto Croissier dijo desconocer que VW tenga interés en situar el caso de Seat en un paquete más amplio de negociaciones. Sin embargo, otras fuentes del INI no descartaron que dentro de la República Federal de Alemania existan sectores industriales interesados en acceder al mercado español. "Pero", añadieron estas fuentes, "si hubiéramos de incluir en las negociaciones Volkswagen-Seat otros intereses privados económicos, las conversaciones se eternizarían".
Informes minuciosos
Volkswagen quiere tener la plena seguridad de saber lo que compran. Desean conocer con todo lujo de detalles la realidad de la sociedad. Para ello han trasladado a España más de 100 técnicos (hay equipos de 30 a 40 expertos para cada área, como comercial, producción y personal, entre otras). El conjunto de estos informes constituirá la auditoría de la sociedad efectuada por VW, que no estará terminada hasta finales de septiembre próximo. Según el presidente de Seat, esta minuciosidad, de estilo germánico, con que se efectúan los informes podría haber sido acentuada a causa de la escasa fortuna de las inversiones efectuadas por VW en los últimos años.Díaz Álvarez explicó que las negociaciones se celebran en tres marcos distintos. Por una parte se trata de liberar a VW de los llamados resultados históricos de Seat, lo que supone descargar a la empresa de toda su deuda financiera acumulda. Ello plantea dos problemas: primero, la cuantificación de esta deuda, y luego, fijar los recursos necesarios en los presupuestos generales del Estado para enjugarla. Díaz Álvarez señaló que esta cuantificación es polémica y puede oscilar entre 117.000, 150.000 o 180.000 millones de pesetas.
En otro paquete de negociaciones se trata de establecer la plantilla óptima de Seat en función de la capacidad de producción y ventas que se considere posible. Según el presidente, el ajuste de plantillas se debe efectuar antes de la compra por parte de Volkswagen y teniendo en cuenta la producción y plantillas actuales, el excedente podría oscilar entre 3.000 y 5.000 empleos. En cualquier caso, Díaz Álvarez insistió en que este capítulo sería pactado con los sindicatos. Sobre este punto precisó que se estaba estudiando la posibilidad de ofrecer jubilaciones anticipadas a los mayores de 55 años, tras haberse agotado las de mayores de 58, y la sustitución de las regulaciones temporales de empleo por cursos de formación.
En un tercer capítulo se intenta cuantificar las cargas futuras que afectarán a Seat a consecuencia de contratos establecidos en el pasado con otras empresas. Por su parte, Croissier manifestó que las negociaciones no han pasado de la fase industrial y que no se ha empezado a tratar el aspecto financiero. Declaró que el volumen de empleo no es el punto débil de las negociaciones, sino el diseño del futuro modelo industrial, en cuanto a la cifra de producción. Las previsiones de empleo en el futuro, según Croissier, están muy condicionadas por la evolución tecnológica, que es enormemente rápida en el sector de la automoción. Seat, según su plan inicial, pretende fabricar 450.000 vehículos/año, en tres modelos y con la menor reducción de plantilla posible. La primera fase de las negociaciones con Volkswagen se han dirigido, precisamente, a evaluar la capacidad productiva de la empresa hasta 1990 y los modelos a proyectar hasta 1995.
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