La mujer que murió atrapada por una litera no había colocado el seguro del mueble
Isabel Toledo García, de 26 años, que en la madrugada del pasado domingo falleció asfixiada al quedar atrapada por la litera superior de un mueble cama, no había colocado el seguro de la misma, en contra de lo que advierte el fabricante, según informaron ayer fuentes del servicio de bomberos madrileños. Isabel fue trasladada el hospital Clínico en un coche de la Policía Nacional mientras dos bomberos le daban masajes cardiacos y le practicaban la respiración boca a boca, pero falleció al poco de su ingreso en dicho centro (ver EL PAÍS del pasado lunes).El accidente se produjo en el número 3 de la calle de Sandoval. En la noche del sábado al domingo Isabel acudió al domicilio de una hermana para dormir con sus dos sobrinas, de menos de cinco años, mientras la hermana salía.
Las niñas se acostaron en el lecho de abajo e Isabel en el de arriba. Los lechos se abaten mediante muelles hidráulicos y quedan uno sobre el otro, unidos por un seguro. Al parecer, Isabel no puso el citado seguro y su litera, vencida por su peso, se plegó sobre sí misma con extraordinaria rapidez, dejándola atrapada boca abajo entre el colchón y la madera que hace de fondo del mueble sin que ella acertara a liberarse de la presión o las pequeñas a auxiliarla o avisar a alguien. Hacia las 4.35 volvió su hermana y se encontró con el dramático espectáculo.


























































