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Javier Gúrpide

El director general de empresa del Banco de Bilbao publica su primer libro de poemas

Javier Gúrpide, de 45 años de edad, piensa que ha llegado el momento de expresarse como individuo a través de la creación poética. Ingeniero industrial y doctor en Ciencias Económicas, es actualmente director general de empresa del Banco de Bilbao, y desde el piso 25 del moderno edificio donde se encuentra su oficina ha contemplado la posibilidad de robarle algo de tiempo a los números para dedicarlo a una inquietud que incuba desde hace mucho. Significativamente, el tiempo que tomó para emprender este nuevo rumbo se refleja en el título de su obra, Apoteosis de la espera

Javier Gúrpide no cree en la inspiración al referirse a la creación poética, pero le resulta muy difícil explicar por qué razón a principios de junio del año pasado decidió escribir un libro de poesía sin haber escrito hasta entonces ni un solo verso en su vida. "Yo quería hacer un ensayo socioeconómico y tenía ya hecho el guión, pero me daba pereza continuar y me di cuenta que prefería escribir poesía", dice con naturalidad el economista. Dedicó a ello todo el tiempo libre que sus ocupaciones le permitían: cinco o seis fines de semana, los sábados por la mañana y los domingos durante los meses de junio y julio. Algunos poemas los escribió en veinte minutos aunque otros le costaron algo más. "Fue como un aluvión", declara Gúrpide. "Tomé la decisión una noche en la que estaba muy cansado, e hice primero los títulos, treinta títulos, en dos o tres minutos. Era la primera vez que hacía poesía, nunca antes lo había hecho pero tenía la convicción de querer hacerlo".

"El lenguaje de los números y las estadísticas es mi modus vivendi, mi afición relativa, es decir, que se acostumbra uno a lo que hace. Pero es la persona lo que cuenta, y yo siempre he sido el mismo aunque esté aquí en el banco. Además que he hecho al revés todo lo que quería, a mí me gustaban las ciencias políticas o el derecho, es lo que le ha pasado a mucha gente de mi generación. Llega un momento en que cada cual se rebela y yo me he rebelado hace algunos años, sólo que no lo he expresado hasta ahora. 0 sea, que no es una moda o algo por el estilo, sino que tenía necesidad de hacerlo".

"Es imposible", añade el economista, "que una persona que se dedica a un actividad como la mía no sienta la necesidad de inclinarse a otra cosa menos material, menos exacta; es imposible que no tenga otras inquietudes". La relación de este hombre de números con las artes se limitaba hasta ahora a la música, aunque declara que le gustan todas las artes. Posee y toca un órgano electrónico muy sofisticado y afirma disfrutar de todo tipo de música. "Me gusta mucho la música, desde lo clásico hasta lo último, desde los Dead Kennedys hasta Mahler".

Sin embargo, Javier Gúrpide nunca ha sido lector de poesía, y ahora no desea serlo para no recibir influencias en su trabajo poético. Actualmente prepara ya el segundo libro de poemas, que calcula terminar exactamente en abril.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de enero de 1985