Un velero se hunde antes de tomar la salida
El catamarán Éminence, último velero inscrito en la regata Ruta del Descubrimiento, se hundió en la mañana de ayer, a 100 kilómetros al Oeste del estrecho de Gibraltar, tras estallar su proa. Los cuatro tripulantes y el patrón, Olivier Moussy, todos franceses, fueron rescatados por un helicóptero de la base naval de Rota y se encuentran en perfecto estado de salud.
El barco había hecho escala en Lisboa para reparar algunas velas. En la noche del jueves tomó rumbo a Benalmádena (Málaga) y, cuando navegaba a 22 nudos (40 kilómetros por hora) y estaba situado a unas 60 millas del Estrecho, su patrón empezó a notar que el casco de babor estaba más pesado que de costumbre. En una de las maniobras de surf se hundió por el costado de babor y estuvo a punto de dar toda la vuelta, pero se volvió a levantar y Olivier Moussy pudo comprobar que la proa había estallado.El patrón mandó a un tripulante para que fuera por dentro a la proa, pero había demasiado agua para llegar. Inmediatamente lanzó la llamada de socorro, acercándosele un mercante belga y un helicóptero de la Marina española. Moussy todavía tuvo tiempo para tomar unas fotografías. El viento tenía una velocidad, en aquellos momentos, de unos 50 kilómetros por hora, de Suroeste, y el mar estaba muy agitado.
El patrón del Éminence había buscado patrocinadores en Francia y, al no encontrarlos, se gastó sus ahorros para poder participar en la prueba.


























































