Juegos de la 23ª Olimpiada de la era moderna
Miles de predicadores.
Unos 13.000 misioneros evangelistas se han repartido por Los Angeles para intentar convertir a los 7.200 atletas que participan en los Juegos Olímpicos. Su presencia fue mal recibida por la poderosa, aunque minoritaria, comunidad judía de la ciudad, que ha lanzado a la calle un lema: "No me salvéis". El visitante y el norteamericano son asaltados continuamente por predicadores que hablan en nombre de los mitos vivientes del atletismo, como la superestrella norteamericana Carl Lewis y el plusmarquista del mundo de los 100 metros lisos, Calvin Smith. Y, claro, cuando te hablan de Lewis, te paras.


























































