Los estibadores ponen fin a la huelga en los puertos británicos
Los estibadores británicos decidieron ayer poner fin a la huelga que mantenían desde hace 12 días, sin esperar a votar el acuerdo en principio alcanzado entre el sindicato de transportes y las autoridades portuarias. El acuerdo, en cualquier caso, fue mayoritariamente aprobado por los afiliados a la central.
La oficina de la primera ministra, Margaret Thatcher, se congratuló del final de la huelga, que había colocado en serio peligro el abastecimiento del país y las exportaciones. Thatcher afronta aún una huelga indefinida por parte de los mineros británicos que ha paralizado a más de las dos terceras partes de la industria del carbón.
Originalmente, el paro de los estibadores se había convocado en solidaridad con los mineros, dentro de un planteamiento general de demandas particulares. El acuerdo alcanzado, negociado durante más de 16 horas el viernes, forzará al Gobierno a suspender la contratación de eventuales para descargar material en las empresas afectadas por la huelga minera.


























































