La empresa Crolls,
de la línea blanca de electrodomésticos, cerró ayer sus puertas, al haber expirado el plazo para encontrar soluciones sin ningún tipo de acuerdo. Los 150 trabajadores que aún formaban parte de la plantilla, en Reus, han pasado ya al paro, después de cobrar una indemnización de 1.700.000 pesetas.


























































