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Anoeta podría ser el gran estadio del atletismo

San Sebastián
San Sebastián puede convertirse dentro de poco más de año y medio en la primera ciudad de España con un estadio capaz de albergar pruebas de atletismo de elite. La actual pista de Anoeta, de tartán y con ocho calles, podría ser dotada de tribuna, con un aforo de unos 40.000 espectadores. En el mismo estadio disputaría sus partidos la Real Sociedad. El campo de fútbol se ampliaría de los 96 metros actuales a los 104 posibles. Después del duro e infructuoso enfrentamiento entre Orbegozo -entonces presidente de la Real- y el ayuntamiento donostiarra sobre la ubicación en Zubieta de un estadio para el pasado Mundial de Fútbol de 1982, la nueva directiva, presidida por Iñaki Alkiza, parece haber entrado en una vía de entendimiento.

España cuenta con un solo estadio que posee aforo suficiente, Riazor, de La Coruña, para la celebración de grandes competiciones. Pero sólo dispone de seis calles, y las condiciones de visibilidad de la tribuna alta están adaptadas a las dimensiones del terreno de fútbol y no de la pista de atletismo. Vigo quiere tranformar Balaídos en un estadio, Madrid y Barcelona también sueñan con un gran estadio. Los que hay sólo permiten pequeñas competiciones. El reducido aforo hace imposible conseguir buenas taquillas y, por tanto, organizar espectáculo porque no habría dinero para pagar a los protagonistas. Las conversaciones han comenzado para que Anoeta sea el. gran estadio.La Federación Atlética Guipuzcoana se encuentra en una mezcla de entusiasmo y escepticismo, esperanza y temor. El presidente José María Imaz dice que "en la actualidad, más de 400 atletas utilizan diariamente la pista de Anoeta. En nuestra capital hay alrededor de 15 clubes y cada fin de semana compiten hasta 1.500 escolares. En total hemos celebrado este año 124 competiciones. Lógicamente, los entrenamientos diarios no podrían llevarse a cabo en el gran estadio. Y por ello la primera condición, necesaria y a la vez razonable, es realizar en los mismos terrenos de Anoeta una pista de entrenamiento. Su costo no sería muy alto. Si se nos garantiza ésto y la posibilidad de disputar las competiciones importantes en el estadio, estaremos abiertamente a favor porque todos saldremos ganando, atletas, futbolistas y deportistas en general. Es una gran oportunidad, siempre y cuando el atletismo, como teórico pariente pobre, no pague los omnipotentes caprichos del fútbol, lo que por desgracia es bastante habitual en nuestro país".

Incluso quienes en su día apoyaban la construcción de Zubieta se muestran encandilados con la propuesta. Pedro Ruiz Balerdi, primer concejal de Euskadiko Ezkerra en San Sebastián, matizaba: "Nosotros estábamos a favor de los planteamientos de Orbegozo porque creíamos que el Mundial era una fórmula rápida y económica para solucionar de manera satisfactoria lo que veíamos como una necesidad urgente: sustituir al impresentable Atocha. Las fuerzas políticas que se opusieron no tuvieron ni voluntad ni imaginación para presentar fórmulas alternativas factibles. Pero eso ya es historia, y' en todo caso, la nueva idea de completar Artoeta me parece extraordinaria. Zubieta fue la solución única en su momento. Pero ésta es la óptima, y además, la más europea. Creo que el atletismo guipuzcoano debería ir incluso por delante del fútbol en este caso. No en vano estamos sólo sup erados en términos absolutos por Madrid y Barcelona. Traducido a valores relativos, estamos a la cabeza del atletismo hispano".

Lo más difícil parece en estos momentos la financiación. La ventaja en este aspecto es que se trata de terrenos municipales y que parte de la infraestructura está hecha. Pero la huella catastrófica de las pasadas riadas en el País Vasco puede desviar hacia necesidades más urgentes recursos económicos que en condiciones normales hubieran ido al deporte. De hecho, el Gobierno vasco estaba llevando a cabo una ambiciosa política de instalaciones deportivas que ya se ha dejado sentir. Y en las alturas del PNV siempre existió la sensación de que lo ocurrido con motivo del mundial en San Sebastián fue una torpeza política.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de noviembre de 1983

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