Gente
Ernest Lluch,
ministro de Sanidad, ha pensado que la estancia al frente del departamento imprime carácter, y anteayer recetó en las Cortes un Frenadol al titular de Cultura, Javier Solana, víctima de la gripe. A la pregunta de un diputado que inquiría la causa de dirigirse a Lluch para curarse el catarro, Solana respondió: "Es que es el ministro de Sanidad". "Pero es economista", añadió el parlamentario.


























































