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Baloncesto

El Campeonato de Europa, un reto para la selección

El baloncesto español se examina de la reválida superior a partir de mañana. Después de algunos éxitos alternos, la selección española comienza el Campeonato de Europa con la obligación de alcanzar un cuarto puesto o una medalla. Lo conseguido en los Juegos Olímpicos de Moscú y en el Mundial de Colombia retan a un lugar entre los semifinalistas europeos. El técnico Díaz Miguel cuenta con la selección más homogénea y equilibrada de sus 17 años como seleccionador, pero la fortuna se ha empeñado en dificultar tremendamente el objetivo español.

España participa en este europeo, con sede en Francia, en el grupo A, junto con las selecciones de Yugoslavia, Italia, Francia, Suecia y Grecia. Dada la estructura del campeonato, y a efectos españoles, sólo interesa una clasificación entre los dos primeros, que da acceso directo a las semifinales. Quedar terceros o cuartos en este grupo, cuyos encuentros se disputarán en Limoges, significaría luchar por una clasificación final entre el quinto y el octavo de Europa: un resultado que sería insatisfactorio pero que, sin embargo, resulta probable.Díaz Miguel es consciente de que, para una vez que tiene una selección casi a su gusto -según su opinión, le falta otro Romay para ser casi perfecta-, el sorteo le ha sido esquivo. España, forzosamente, ha de pasar por encima de Yugoslavia o Italia, dos rivales en teoría más potentes. Italia ya ha sido accesible en otras ocasiones, pero con Yugoslavia seguimos siendo vírgenes en victorias. En este caso sucede lo mismo que en otras épocas pasó con Polonia y luego con la URSS. Para colmo, España tiene el peligro añadido de enfrentarse con la selección francesa, que lleva tres meses de preparación, juega en casa y tendrá ayudas arbitrales.

El grupo B es, sin embargo, mucho más accesible. Lo componen la URSS -claro favorito-, Israel, Holanda, Checoslovaquia, Polonia y la RFA. Lo que ningún técnico entiende es cómo Francia ha elegido el grupo A para participar en este torneo, en vez de intentar la sorpresa en el B, con rivales más irregulares.

Palmarés irregular

España está en el camino de regularizar sus actuaciones en unos campeonatos de Europa, competición en la que ha alternado los éxitos con las decépciones, y muchas veces todo ello junto en el mismo torneo. Desde 1969, y salvo el éxito de la medalla de plata en 1973 España parece empeñada en ocupar la cuarta plaza europea, hecho que no se ha conseguido regularmente.En Italia (1969), España fue quinta con una selección conjugadores nacionalizados como Luyk y Brabender yotros en su esplendor, como Emiliano. Esta esperanzadora posición no se mantuvo en 1971 (RFA), donde se cosechó un decepcionante séptimo puesto casi con los mismos jugadores.

El año 1973 (Barcelona y Badalona) fue el europeo de la medalla de plata, un éxito por entonces muy celebrado para el que la selección se preparó a conciencia. España consiguió un triunfo sobre la URSS (80-76) y perdió la final ante los yugoslavos (67-78).

A partir de entonces la selección, que sufrió sus renovaciones, alternó de nuevo éxitos con decepciones. En Yugoslavia se llegó a un cuarto puesto, y sólo se perdió con selecciones más fuertes, como la URSS (80-94), Yugoslavia (76-98) e Italia (69-89). Fue un europeo lógico. En 1977 (Bélgica), España, que parecía situada por fin en la cumbre europea, descendió a Segunda División, posición que recuperó en 1979, en Italia, con un sexto puesto. En ese europeo, España venció a los campeones, los soviéticos (101-90), y cuando todo parecía perfilado para la medalla, perdió ante Israel (76-86), Italia, Yugoslavia (100-108) y Checoslovaquia. De una posible medalla a un sexto puesto. Finalmente, en Checoslovaquia (1981) la selección española se renovó con nombres ya conocidos: Solozábal, Epi, Sibilio, Romay y Martín. Después de derrotar a Italia (87-86), y cuando de nuevo. todo parecía encaminado al éxito, España perdió la medalla con Checoslovaquia. Fue un cuarto puesto algo frustrante.

En 1983, en Francia, las aspiraciones vuelven a ser básicas y la selección de Díaz Miguel parece capacitada para vencer a todos sus rivales.

España cuenta con una selección de una talla media inferior a Yugoslavia e Italia, pero más joven y rápida. Serán éstas, posiblemente, las armas que ha de utilizar Díaz Miguel para poner en práctica una defensa férrea y agresiva que cometa pocas personales y un contraataque que descontrole al rival. Son los dos objetivos primordiales de la preparación del técnico español, unido a un buen porcentaje de aciertos en el tiro a canasta. Se trata, pues, de no arriesgar y asegurar cada jugada.

La preparación llevada a cabo estos días ha mostrado la capacidad de una selección que llegó a sacar 19 puntos de ventaja a la URSS en un encuentro amistoso. Díaz Miguel cuenta con tres bases acreditados: Corbalán, Creus y Solozábal, de donde se une la experiencia con la rapidez y facilidad de contraataque. Dos aleros, Epi y Sibilio, destacan sobre los demás por su conjunción, si bien cuenta con buenos sustitutos en Arcega e Iturriaga. Finalmente, Jiménez, De la Cruz, Romay y Fernando Martín componen el grupo de pivots, mientras que Margall aparece también como un posible comodín. En este grupo, son los dos madridistas los que parecen destinados al cinco titular. Por lo visto hasta el momento, Solozábal parece el base más en forma, al igual que Romay y Fernando Martín para los rebotes. Epi está en la obligación de consagrarse como el mejor alero europeo y Sibilio está en buen momento, a pesar de algunas irregularidades.

Italia, que será el primer rival español, mañana a partir de las 17.30 horas, sera la selección clave para medir las posibilidades españolas. Los italianos se presentan con una selección sólo rejuvenecida en parte y con el palmarés de un dominio casi absoluto en el baloncesto europeo de clubes. Sin embargo, cuatro de sus figuras rebasan los 30 años (Marzoratti, Meneghin, Saccetti y Silvester), aunque parece que el último no jugará por lesión. El alero Antonello Riva, 21 años, está considerado como la gran figura del equipo. Es un jugador con uno de los mejores porcentajes de acierto en el tiro que se pueden encontrar en estos momentos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de mayo de 1983