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El PCE recomienda un congreso extraordinario para resolver la unificación con EIA

Ante el peligro de ruptura en el Partido Comunista de Euskadi (EPK), por las divergencias existentes entre sus militantes en la forma de llevar a cabo el proceso de convergencia de este partido con EIA, el Comité Ejecutivo del PCE, reunido en la mañana de ayer, hizo público un comunicado en el que señala que «considera imprescindible la convocatoria de un congreso extraordinario del EPK, donde democráticamente las organizaciones y militantes de éste se pronuncien sobre el procedimiento de unificación».

El Comité Ejecutivo del PCE tomó la decisión asimismo de proponer al EPK que suspendiera la reunión de su Comité Ejecutivo, convocada para última hora de la tarde de ayer, para decidir las sanciones contra los militantes y organizaciones que no aceptan el procedimiento actual de convergencia y se niegan a la ruptura de relaciones con el PCE, bajo la velada amenaza, según señala en su comunicado, de que si la reunión tuviese lugar y aplicara las sanciones anunciadas, «el PCE podría no darles su aprobación y estudiaría, en consecuencia, las medidas a adoptar.Asimismo, la reunión del ejecutivo decidió convocar para el próximo día 22 un pleno del Comité Central del PCE y del Comité Ejecutivo del EPK para examinar la solución del actual conflicto, y se dirigió a los convocantes de la asamblea de militantes opuestos a la actual dirección del proceso de convergencia llevado a cabo por los comunistas vascos con EIA, preparada para el día 25 en Sestao (Vizcaya) para que suspendan su reunión.

Por su parte, el Comité Ejecutivo del EPK (en el que es ampliamente mayoritario el sector de Lertxundi, secretario general de este partido) decidió ayer, tras conocer el comunicado del PCE, desoír la recomendación contenida en el mismo sobre la desconvocatoria del pleno previsto de su Comité Central y en donde, a última hora de ayer, sin que hubiera trascendido nada de su contenido, se daba por supuesto que se ratificarían las medidas anunciadas anteayer, es decir, la expulsión de varios de sus miembros.

Como ya informó ayer EL PAIS, la convocatoria unilateral de una asamblea a nivel vasco, que, según parece, va a reunir el próximo día 25 en Sestao (Vizcaya) a todos los sectores de este partido opuestos a la forma en que se está llevando a cabo el proceso de convergencia con EIA, fue calificada por Roberto Lertxundi como «un producto de una actitud escisionista dentro del partido». Lertxundi anunció anteayer que diecisiete miembros de los 64 que componen el Comité Central del EPK serían expulsados ayer del partido por el Comité Nacional.

Abandonan la reunión

A la reunión del Comité Ejecutivo del PCE, que comenzó ayer sobre las 10.30 horas, asistieron los miembros del ejecutivo de Euskadi Esteban Eguren y Sigfredo Domingo (estos dos, encuadrados en el sector de Lertxundi) y Ramón Ormazábal (presidente del PC de Euskadi), Paco Martínez, Tomás Trueros e Ignacio Latierro (todos estos, contrarios al proceso de convergencia), así como Féliz Pérez, miembro del Comité Central del PCE. Eguren y Domingo abandonaron la reunión a los quince minutos de dar comienzo, al negarse el Comité Central a discutir exclusivamente en esta reunión la condena a los sectores del PC de Euskadi considerados por ellos como escisionistas, como intentaron los dos citados. Inmediatamente después, Santiago Carrillo emplazó a los demás miembros del Comité Ejecutivo de Euskadi a que abandonaran la reunión para que el ejecutivo central centrase su reunión en el orden del día previsto.En la deliberación habida posteriormente, el ejecutivo del PCE ratificó su aprobación a un proceso de unidad del EPK con EIA sobre la base de las condiciones propues tas en su resolución del 26 de septiembre y 7 de octubre, condiciones que tienen plenamente en cuenta los acuerdos del IV Congreso del PC de Euskadi.

El ejecutivo central consideró necesaria, según señala su comunicado, una reconducción del proceso unitario que se basa en un período de unidad de acción y en un debate público de las posiciones políticas e ideológicas que mantienen ambos partidos, en el cual participen las bases activamente. El ejecutivo estimó que ésta era una condición inexcusable para que la unificación sea asumida por las fuerzas que deban integrarla, y no el producto de un simple acuerdo de las cúpulas dirigentes

Nicolás Sartorius, que actuó como portavoz del PCE, tras la reunión mantenida por su ejecutivo manifestó que con el procedimiento que está llevándose a cabo actualmente «existe el peligro de que en vez de una auténtica unificación, se logre la división de los partidos que debían realizarla. Este peligro», añadió, «es evidente en el seno del PC de Euskadi».

Tomás Trueros, miembro del ejecutivo de Euskadi, encuadrado en la oposición al actual proceso de convergencia con EIA, manifestó a EL PAIS que «este conflicto puede suponer el inicio de la ruptura del PCE con los comunistas vascos, y en especial con los convocantes de ia asamblea de Sestao, ya que somos la mayoría, puesto que la ejecutiva de Lertxundi no tiene representatividad en las bases, y por eso no es partidario de convocar un congreso extraordinario». Por su parte, el presidente y miembro fundador del PC de Euskadi en 1935, Ramón Ormazábal, manifestó a EL PAIS que «debería haber esperado a que naciera Lertxundi para haber tomado parte en la fundación del PC vasco».

Nicolás Sartorius manifestó asimismo que en el proceso de unificación no se han cumplido los mínimos requisitos que deben comportar una decisión de este tipo, y señaló que el documento presentado a las bases del EPK, previamente negociado por este partido y por EIA, podría ser calificado de «discutible y confuso, en donde hay aspectos en los que no coincidimos».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de octubre de 1981

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