Billie Jean King vuelve al Reino Unido con la sombra de su escándalo homosexual

La norteamericana Billie Jean King, una de las jugadoras de tenis más famosas de todos los tiempos, volvió esta semana a Londres, ciudad escenario de sus mayores éxitos, en circunstancias bien distintas a las que vivió con motivo de sus múltiples victorias en el Torneo de Wimbledon. Ya con 37 años fue eliminada en la segunda ronda del torneo previo de Surbiton (Surrey) por su discreta compatriota Bárbara Hallquist. En la catedral del tenis sólo estará como comentarista, mientras su actualidad extradeportiva continúa acaparada por los problemas judiciales y morales derivados de sus antiguas relaciones homosexuales con su peluquera, Marilyn Burnett.

A primeros del pasado mes de mayo salió a la luz pública un nuevo caso de homosexualismo en el tenis femenino. La implicada era Billie Jean King, una de las jugadoras más importantes del deporte de la raqueta de todos los tiempos. Quizá sólo comparable a la legendaria francesa Suzanne Lenglen, que se mantuvo iinbatida entre 1919 y 1925, ganó en ese período seis veces los Campeonatos Internacionales de Francia y el torneo de Wimbledon, en el que perdió únicamente dos sets en 1919 y sólo otros dos juegos tres años más tarde. La jugadora norteamericana logró igualmente seis triunfos individuales en las pistas de hierba de Wimbledon y se convirtió en la récordwoman absoluta del torneo, al obtener otros catorce títulos entre dobles y dobles mixtos.Ahora, camino ya de los 38, que cumplirá el próximo 22 de noviembre, su carrera como tenista es muy limitada. En la presente temporada decidió participar solamente en tres grandes torneos, entre los que ya no estaría Wimbledon. Como otros grandes veteranos, cambiaba las canchas por el puesto de comentarista.

Sin embargo, para no perder la costumbre, sí ha intervenido en el Torneo de Surbiton (Surrey), equivalente femenino al masculino de Queen's, previos ambos como entrenamiento a menor nivel, del primer torneo de¡ mundo en pistas de hierba. Su actuación no pudo ser más fugaz. Perdió en la segunda ronda con su compatriota Barbara Hallquist, una discreta jugadora de segunda fila, por un concluyente tanteo de 6-3 y 6-2.

Difícil situación personal

Billie Jean King demostró estar ya lejos de su forma, pero ello, con toda seguridad, no se debió sólo a su edad, sino a su actual situación personal. Si a Martina Navratilova, ex checoslovaca, nacionalizada en Estados Unidos, no le afectó demasiado hace algún tiempo que se supieran sus relaciones amorosas con una novelista norteamericana, conocida militante lesbiana el caso de Billie Jean Moffit -su nombre de soltera- es más delicado, pues aún se mantiene su matrimonio con el abogado Larry King, con quien se casó en septiembre de 1965.A primeros del pasado mes de mayo, Marilyn Burnett, ex peluquera, de 32 años, presentó una demanda ante los tribunales californianos, acogiéndose a una ley denominada palimony, que otorga a los amantes los mismos derechos que a los casados.

La novedad, en el caso King-Burnett es que se trata del primer caso planteado entre homosexuales -al menos famosos-, aunque parece haberse dado ya uno, tras el que la demandada se vio condenada a pagar una pensión semanal a la querellante. Billie Jean King admitió el 2 de mayo en una conferencia de Prensa, apoyada plenamente por su marido, que había tenido relaciones entre 1972 y 1975 con Marilyn Burnett, pero que jamás había prometido mantenerla el resto de su vida ni que le había regalado la casa en que ambas vivían en la playa de Malibú, menos los fines de semana, en que lo hacían en un apartamento de Nueva York. La que fue en un principio peluquera de la tenista, dejó su profesión para convertirse, según sus propias palabras, en «secretaria, confidente, compañera, cocinera, limpiadora personal y todas las cosas necesarias, a fin de que Billie pudiera concentrar sus energías completamente en el tenis».

La jugadora, sin embargo, que pidió públicamente perdón por «esa parte de su vida, esperando la comprensión de sus admiradores», indicó ya a Marilyn Burnett, inválida ahora en una silla de ruedas tras un accidente o intento de suicidio no muy aclarado, que abandonara la casa de Malibú en 1979. A su vez ha demandado a su antigua amiga, como contestación a su querella.

Billie Jean King, considerada en 1979 como una de las diez mujeres más influyentes en la vida norteamericana, al convertirse en una acreditada líder feminista, tenía ya presuntas inclinaciones lésbicas, al desbordarse los rumores sobre su íntima amistad con Martina Navratilova y la británica Virginia Wade, aparte de un supuesto romance con su compatriota Rosemary Casals.

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