La Caja de Ahorros de Navarra adquiere las bodegas del Señorío de Sarria

La Caja de Ahorros de Navarra ha adquirido la titularidad de las bodegas y viñedos del Señorío de Sarria, propiedad de la familia Huarte, después de laboriosas negociaciones iniciadas hace dos años. Las bodegas del Señorío de Sarria, cuyos vinos cuentan con un estimable prestigio en el mercado, pasan a ser propiedad temporal de la Caja de Ahorros de Navarra, ya que, según se ha informado a EL PAÍS, la intención de la entidad de ahorro es vender el negocio, total o parcialmente, a una importante industria vinícola española.

La adquisición de las bodegas y viñedos del Señorío de Sarria por parte de la Caja de Ahorros de Navarra (CAN), se ha producido después de que una empresa del grupo Huarte, Conservas de Navarra, SA (Conserna), no hiciera frente a un crédito que tenía concertado con la CAN, que estaba avalado por Huarte Beaumont, SA, sociedad propietaria de la explotación vinícola. Después de que Conserna comunicara a la CAN la imposibilidad de hacer frente al crédito -cuya deuda total suponía alrededor de cuatrocientos millones de pesetas-, ésta se puso en contacto con el avalista, Huarte Beaumont, SA, para tratar de buscar una fórmula al pago.

Las bodegas, rentables

En principio, Huarte Beaumont, SA, pretendía vender a la CAN la bodega y viñedos del Señorío de Sarria, así como la explotación agrícola y ganadera de la finca, situada a veinticinco kilómetros de Pamplona, por un importe aproximado a los ochocientos millones de pesetas. De esta forma, Huarte Beaumont, SA, cancelaba el crédito de Conserna -empresa que, por otra parte, ha sido vendida a un consorcio de conserveros navarros encabezado por Santiago Napal, de Valtierra, actual presidente del consejo de administración de la sociedad- e ingresaba cuatrocientos millones de pesetas.Sin embargo, la CAN desde el momento en que se iniciaron las conversaciones, mantuvo el criterio de que no participaría en la operación de comprar todo el Señorío de Sarria, ya que, mientras las bodegas constituían una explotación notablemente rentable (en 1979 produjeron veinticinco millones de pesetas), el resto de la finca perdía anualmente una importante cantidad de dinero. Esta discrepancia en la operación ha retrasado considerable la firma de un acuerdo entre las dos partes, ya que, a lo largo de las negociaciones, la firma Huarte Beaumont, SA, hizo una oferta a la Diputación Foral de Navarra para vender el Señorío de Sarria (bodega, viñedos y explotación agrícola-ganadera) en ochocientos millones de pesetas, si bien la Corporación foral, después de considerar la proposición, optó por no participar.

Por el momento, la bodega del Señorío de Sarria estará dirigida por una comisión, en la que participarán consejeros de la CAN y un representante del Iryda, en tanto la Caja de Ahorros de Navarra no llegue a un acuerdo con una firma para la venta del negocio. Según se ha informado a EL PAÍS, la intención de la CAN es vender la totalidad de negocio o al menos. una parte importante, a una empresa del ramo que se haga cargo de la explotación, ya que la entidad de ahorro navarra no tiene la estructura necesaria para llevar directamente la gerencia de las bodegas, a pesar de su comprobada rentabilidad. En este sentido, se espera que en los próximos meses los contactos que la CAN está manteniendo en la actualidad con bodegueros españoles finalicen con la firma de un acuerdo de venta total o parcial de las bodegas.

El resto del Señorío de Sarria, que comprende la explotación agrícola-ganadera, en la que trabajan varias familias, continuará como propiedad de Huarte Beaumont, SA, si bien la intención de la familia Huarte es vender la parte no adquirida por la CAN. Desde que Felipe Huarte, una de las cabezas visibles del grupo Huarte, fuera secuestrado en Pamplona por un comando de ETA, el 16 de enero de 1973, cuando una de las empresas de su grupo, Tornillería Fina Navarra (Torfinasa) llevaba 48 días de huelga por motivos salariales, la política del grupo ha estado encaminada a vender las sociedades en las que éste participaba en Navarra. La experiencia traumática que para Felipe Huarte supuso el secuestro por parte de ETA (para cuya liberación la familia pagó un rescate de cincuenta millones de pesetas) ha hecho que las estancias de los miembros de la familia Huarte en Pamplona sean totalmente esporádicas, ya que viven desde hace algunos años en Madrid, si bien a efectos fiscales residen en Navarra,

Antes de formalizar la venta de las bodegas y viñedos del Señorío de Sarria a la CAN, la familia Huarte vendió las acciones de Conserna, empresa conservera de Falces, a un grupo de industriales del sector que, independientemente de sus industrias, han formado un consorcio en torno a Conserna.

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