Sara Montiel
no sólo retorna a los escenarios, sino que revoluciona la vida editorial española. Hace unos días anunció que publicará sus memorias, en cuya redacción trabaja el escritor catalán Terenci Moix, experto en las mitologías españolas y extranjeras de este siglo. Ahora se anuncia que aparecerá desnuda en una revista -Interviú-, que, según , ha considerado que tal atractivo es suficiente como para aumentar su tirada y lanzar un millón de ejemplares del número de la presente semana. Por otra parte, Sara Montiel introdujo ayer el llanto genuino en los programas amables de Televisión Española. Ayer se llevó a Gente, hoy, emisión de mediodía de la primera cadena, a su hija adoptiva, Thaïs. Cansada de focos y de preguntas a personas ajenas a ella, la pequeña comenzó a llorar en plena emisión. Un imperturbable tenista prosiguió sus consideraciones acerca del regreso de Santana, Mari Cruz Soriano hizo lo que pudo por Ignorar el llanto, pero Javier Vázquez, el otro presentador del programa, decidió restituir el silencio, así que solicitó del esposo de Sara Montiel que recogiera a la pequeña y la entretuviera fuera del alcance de los micrófonos. Mientras, la sofocada Sara volvía a calificarse: «No somos padres tardíos. Somos abuelos prematuros».


























































