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Aumentan los beneficios de los bancos extranjeros en Portugal

Los tres únicos bancos extranjeros que operan en Portugal registraron en el año pasado beneficios totales de cerca de 8.277.000 dólares.Aunque los bancos extranjeros pagan menos intereses a los depositantes que las instituciones portuguesas, los clientes lusos mantienen una considerable preferencia por los establecimientos extranjeros, debido al recelo provocado por la nacionalización de la banca en Portugal.

De acuerdo con una encuesta realizada sobre la banca portuguesa, difundida por la agencia ANOP, los establecimientos extranjeros presentan una rentabilidad mayor que la generalidad de los bancos locales, por el hecho de tener un mercado estabilizado, lo que permite un crecimiento suficiente en la concesión de crédito, cubriendo los gastos con los depósitos.

Durante el año de 1979, el crédito concedido a Portugal por las tres referidas organizaciones bancarias aumentó en un 34,2%, un 35,2% y un 29 %, y los depósitos subieron un 30,9%,9,3%y31,7%.

El sistema bancario en Portugal está actualmente constituido por organizaciones nacionalizadas en 1975, en las que predominan los bancos comerciales polivalentes y los establecimientos de créditos especializados.

En los últimos años, la banca lusa se ha enfrentado con condiciones adversas de explotación, fundamentalmente resultantes de la crisis económica global que alcanza la economía portuguesa, de lo que resultó el aumento de los niveles de crédito y el crecimiento muy significativo de las tasas de interés.

La conjugación de estas dos situaciones condujeron a una gran afluencia de dinero a la banca, como «depósitos a plazo», sin que el crédito creciese a un ritmo rentable.

Otro hecho que dificulta la rentabilidad de la banca portuguesa es la existencia de muchos bancos para un mercado reducido, pero sin capacidad para competir con la banca internacional.

El Gobierno portugués de Alianza Democrática tiene en proyecto la ampliación del sector bancario a la iniciativa privada, sin desnacionalizar las organizaciones existentes, para provocar, con la competencia, una mayor eficacia en la misma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de mayo de 1980