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Deportividad

El público de San Mamés dio muestras de ecuanimidad el domingo. A dos minutos del final, con empate a uno en el marcador, el árbitro pitó un penalty injusto a favor del Athlétic, y los espectadores de La Catedral protestaron ruidosamente el error, pese a que gracias al mismo iba a ganar el partido su equipo. Dani, en el lanzamiento, no perdonó. Un jugador de tenis hubiera devuelto el fallo arbitral, pero hace muchos años que en fútbol el fair play está muchos enteros por debajo de esas actitudes.La noble reacción del público de San Mamés no fue compensada por una actitud digna de los directivos del Hércules, uno de los cuales se quejó de que «el fútbol lo están hundiendo Plaza y su manada».

Plaza es el presidente del Colegio de Arbitros, así que hay que suponer que su manada serán los árbitros. Los directivos pierden últimamente los nervios con más facilidad que los forofos.

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