Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Vicente Calderón respalda a Santos Campano en la crisis del Atlético de Madrid

Vicente Calderón, presidente del Atlético, insiste en su apoyo al vicepresidente, Santos Campano, con quien Víctor Martínez, secretario técnico, se ha declarado incompatible. La dimisión deéste ha sido aceptada por Calderón, que rechaza los argumentos del secretario técnico, en el sentido de que Santos Campano se habría inmiscuido en funciones suyas. En torno a Santos Campano se ha abierto una crisis de directiva en el Atlético. La opinión general es que la crisis no terminará ahí.

Víctor Martínez, desde su cargo de secretario técnico, ha sido hasta ahora la voz más autorizada del club en todo lo concerniente a contratación de entrenadores y jugadores y en la renovación de con tratos de éstos. Está en el cargo desde agosto de 1967. De su gestión hay que decir que el Atlético ha fichado bien casi siempre y que con un presupuesto sensiblemente menor que los del Madrid o el Barcelona ha alternado con éstos en la cabeza del fútbol español: «Yo he vivido bastantes amarguras esta temporada. En la última asamblea del club hubo socios que criticaron mi gestión, porque me acusaron de cometer errores importantes. También la prensa me ha atacado Los últimos meses no han sido cómodos. Además, desde hace algún tiempo me considero incompatible con el vicepresidente, San tos Campano. No trabajo a gusto con él. Todo eso me movió a presentar mi carta de dimisión. »Respecto a las incompatibilidades con Santos Campano, prefiere no precisar: «Yo soy socio del Atlético desde que era un niño Luego he sido directivo y presidente de una peña, hasta llegar al cargo de secretario técnico. Es evidente que quiero al club, y prefiero evitar en lo posible una fuerte polémica que deje una mala impresión del funcionamiento interno del mismo. Pero es evidente que si me considero incompatible con él es porque ha habido interferencias entre nuestras funciones.»

Más aciertos que fallos

Lo que sí quiere es defenderse de los ataques: «Se criticaron mucho los cuatro fichajes del año pasado: Navarro, Arteche, Guzmán y González. Para mí, Navarro es uno de los mejores porteros de España; ha sufrido una lesión de rodilla difícil y lleva tiempo sin jugar, pero ahí hay un gran portero. Arteche es un jugador tosco y le acusan de eso, pero para artistas ya tenemos a Pereira en el centro de la defensa; yo sólo puedo decir que Arteche ya ha jugado ante Kenípes, Morete y Santillana, por sólo citar a algunos, y no les ha dejado tocar balón. Guzmán fue fichado para cubrir la plaza de marcador en la media, que venía desempeñando Marcelino hasta su paso al puesto de lateral. Todos sabíamos que no era un hombre técnico. En los primeros partidos no lo hizo bien, se puso nervioso y ha terminado perdiendo la seguridad en sí mismo. Pero no lo considero un fracaso. Respecto a González, todo el que le hubiera visto en el Rayo sabía que era un delantero rápido y con disparo. Aquí sufrió rotura de ligamentos cruzados, que es la peor lesión que puede sufrir un jugador. No creo que sea justo hablar de mal fichaje.»

Tiene en su haber una larga lista de fichajes que han resultado: Reina, Aguinaga, Marcelino, Pereira, Capón, Bermejo, Marcial, Rubén Cano, Eusebio, Benegas, Alberto, Salcedo, Panadero, Ovejero, Melo... Respecto a Heredia y Ayala, justifica: «Vinieron por dieciocho millones los dos. En los primeros años demostraron ser extraordinanos jugadores. Luego perdieron la cabeza, pero eso no es imputable al consejo técnico. Lo mismo nos pasó con un buen portero, Tirapu, y con el malogrado Bezerra, que era un extremo extraordinario Admitió que Baena no salió como se esperaba. No creo que haya te nido otros fallos. »

El tema de Juanito, formado en el Atlético y dejado en libertad después, le escuece y prefiere no hablar de ello: «No observaba la disciplina precisa, y yo se lo dije. Es un tema que prefiero no recordar. »

Su marcha es definitiva: «Me voy triste, pero con la alegría de dejar unos fichajes que han cuajado, aunque otros no lo hayan hecho tanto. De dejar en la primera plantilla muchos jugadores formados en el Atlético Madrileño, entre ellos algunos tan importantes como Leal, y una afición encantada con el juego del filial esta temporada. »

Calderón, del lado de Santos Campano

Calderón, presidente del club, conversó en la mañana de ayer con Víctor Martínez: «Hemos hablado tranquilamente, como amigos. El me ha expuesto sus quejas, y yo le he contestado que, en mi criterio, estaba equivocado respecto a Santos Campano. Yo podría asegurar que nunca se ha inmiscuido en sus gestiones, que nunca ha iniciado contactos para ningún fichaje sin conocer previamente el informe favorable de Víctor Martínez. El me dijo que su decisión era irrevocable y ya no está en el club.» Respecto a la pérdida que para la entidad representa la marcha de Víctor Martínez, Calderón opina que «la entidad debe estar por encima de las personas. La estructura debe ser lo bastante fuerte como para que no se acuse su marcha, ni la mía, ni la de nadie, y así espero que sea ».

Santos Campano ha sido, pues, respaldado por su presidente. El es desde hace algún tiempo el hombre fuerte del club. Representa al Atlético en las reuniones federativas, atiende a la prensa y tiene dentro del club más fuerza de lo que muchos -entre los que se contaba Víctor Martínez- quisieran Pero Calderón no parece -al menos así lo manifestó- tener reproches que hacerle a su vicepresidente: «En todos los clubs de fútbol, y en muchos otros sitios, siempre hay un segundo que tiene que hacer fatalmente el papel de "malo"; que tiene que decir que no muchas veces. Siempre hay una persona que está más cerca de los problemas que el propio presidente, y los problemas le salpican. Si Santos Campano sufre alguna impopularidad en ciertos sectores, es por eso. Si ha cometido algún pecado, es de ex ceso de celo por su club. Yo, ho nestamente, y así se lo he dicho an Les, no creo que haya interferido ni entorpecido las tareas de Víctor Martínez ni las de nadie dentro del club. Es una pieza importante, que está ahí y que tiene mucho que ver en los mejores éxitos del club. Yo lamento esta crisis, pero de ningu na forma puedo admitir que San tos Campano sea un estorbo en el club, ni un hombre que se apropie de facultades que no son suyas. Creo que ha sido tratado injustamente muchas veces, y que lo sigue siendo.»

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 14 de diciembre de 1979

Más información

  • No intentó convencer a Víctor Martínez para que siga en el club