Juegos Mediterráneos

España se quedó sin triunfos en las competiciones atléticas

España se quedó sin medallas de oro en el atletismo de los VIII Juegos Mediterráneos, al ser Moracho solamente tercero en los 110 metros vallas, ante dos rivales a los que había superado hasta ahora en la temporada. El canario José Luis Doreste confirmó, en cambio, su triunfo en la clase solitaria finn de vela, y logró así, muy posiblemente, la última victoria hispana. En maratón se produjo sorprendentemente una mejor marca mundial, pendiente de confirmación. Los Juegos finalizan hoy con la ceremonia de clausura, las finales de fútbol y waterpolo y la categoría superpesados de halterofilia.

La gran sorpresa, hasta ahora, de los Juegos fue lo sucedido en maratón, sin que a la hora de escribir estas líneas se hubiese confirmado el casi seguro error en el recorrido de la prueba. Cuando el griego Koussis, un atleta aceptable en los 42,195 kilómetros, pero cuya mejor marca jamás había bajado de dos horas diez minutos -a Split venía acreditado con 2-14-14-0-, entró en el estadio y el marcador electrónico marcaba sólo cinco minutos más de las dos horas, la sorpresa fue mayúscula. Con un tiempo final de 2-06-53-0 superaba la mejor marca mundial del canadiense Jerome Drayton, el cual logró una proeza hace tres años, al bajar de 2-08-0-0. Evidentemente, al no ser los circuitos en carretera iguales, no se pueden establecer en la prueba más larga récords oficiales, pero dada la calidad previa del ganador y que el recorrido de estos Juegos parecía normal -no cuesta abajo, por pensar en algo más raro aún-, lo lógico fue pensar en un error en la distancia.Los jueces medirán hoy nuevamente el recorrido y darán los tiempos oficiales. El italiano Marchei, segundo, fue el primero en darse cuenta de su marca, 2-07-15, e incluso el español Perau, sólo séptimo, con 2-14-15, tiempos todos tomados extraoficialmente del marcador electrónico del estadio, superó teóricamente la mejor marca española.

Tras la última jornada, el duelo Italia-Francia en atletismo terminó en empate, con trece victorias para cada país. Yugoslavia, tercera, obtuvo siete; Grecia, tres, y Argelia, una. En las pruebas de ayer destacó nuevamente la pobreza de participación en algunas, como el relevo femenino de 4 X 400, con sólo Yugoslavia y Francia en la final, o el masculino, con cuatro. En éste, España, como lógica consecuencia de las ausencias, no sólo quedó en último lugar, sino muy lejos de sus rivales. Lo mismo sucedió en el 4 x 100 masculino, donde Moracho y Sala, diez minutos después de correr la final de 110 metros vallas, hicieron los dos primeros relevos.

Con Moracho se esfumó la última posibilidad de medalla, aunque la esperanza se mantuvo hasta la última valla. Salió muy bien y pareció poder dominar a Pisic, el yugoslavo, y a Buttari, el italiano, a los que había derrotado ya dos veces en esta misma temporada. Sin embargo, en el último tramo liso se agarrotó y le superaron ambos. Sus 13-71 de México quedaron lejos y se debió conformar con 13-92.

En el resto de las pruebas el nivel fue otra vez bajo, aunque Mennea volviera a deleitar con el último relevo del 4 x 100 italiano. El francés Marajo, sin rivales de entidad, no bajó de los 3-40 en 1.500, y el italiano Zarcone se tomó en 5.000 metros la revancha de su derrota en los 10.000, siempre con dos argelinos en contra. En el 1.500 femenino, las dos italianas, Gargano y Dorio, ganaron fácilmente a la recordwoman de África, la argelina Boutamine, con Mercedes Calleja, aceptable, cuarta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 28 de septiembre de 1979.

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