Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Primera manifestación contra el nuevo ministro de Urbanismo

Ayer, el nuevo responsable de Urbanismo, Jesús Sancho Rof, tuvo frente a su Ministerio la primera manifestación vecinal de Madrid. Unas doscientas personas del Poblado Dirigido de Orcasitas se concentraron poco antes de las once de la mañana en la plaza de San Juan de la Cruz, hasta la una de la tarde, en que fueron disueltas por la Policía Nacional.El motivo de la manifestación era, una vez más, exigir la derogación del decreto sobre vivienda de 10 de noviembre pasado por el que el Ministerio hace tabla rasa de los compromisos adquiridos hasta ese momento. Al margen de la manifestación, representantes de la Coordinadora de Afectador Pendientes de Remodelación (17.000 viviendas) hicieron entrega de una solicitud de entrevista con el nuevo ministro para tratar del mismo tema. La misma coordinadora promovió la tarde anterior diferentes cortes de tráfico en las carreteras de Vicálvaro, Toledo y Andalucía durante media hora.

Los cientos de vecinos del poblado se habían concentrado en torno a una gran pancarta en la que podía leerse que «El Poblado es la vergüenza del MOPU». La intención inicial era permanecer allí hasta la una de la tarde. Algunas personas aprovechaban la detención de los coches ante los semáforos para entregar a los conductores panfletos explicativos de la situación del poblado.

A las doce de la mañana, siete coches de la Policía Nacional llegaron a la plaza. En ese momento los vecinos empezaron a entonar cánticos alusivos a su problema. Poco después, una veintena de policías se dirigieron a los manifestantes con la intención de convencerlos para que se dispersaran. Una vez allí, se dirigieron a los que tenían un megáfono, según parecía, con el fin de efectuar alguna detención. En ese momento, una de las vecinas, Carmen Morel, sufrió un ataque de nervios. Su llanto y gritos dejaron visiblemente sorprendidos a los policías, quienes explicaron a la señora que no pasaba nada y le pidieron que se tranquilizara.

Una vez iniciada la dispersión, entre cánticos en los que aseguraban que volverían, un capitán de policía exigió a una periodista de Diario 16 que le entregara las notas que estaba tomando. Una vez que leyó los escritos, las devolvió, advirtiendo de que si no se colocaba un brazalete en el brazo «podría haber confusiones y ser víctima de las cargas en el caso de que las hubiera».

La exigencia de las remodelaciones de las barriadas madrileñas, manifestada en diferentes actos de presión, proseguirá a lo largo de toda esta semana. Mañana, lunes, la coordinadora se reúne para analizar la situación y elaborar un amplio informe que entregarán al señor Sancho Rof en la entrevista que esperan mantener con él la próxima semana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de abril de 1979

Más información

  • La policía disolvió a los vecinos de Orcasitas