Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cayetana, duquesa de Alba, se casó con Jesús Aguirre

Con el tradicional «sí, quiero», pronunciado ante poco más de un centenar de invitados, Jesús Aguirre y la duquesa de Alba se convirtieron a mediodía de ayer en marido y mujer. El antiguo sacerdote -secularizado hace varios años-, introductor en España de la escuela de la filosofía crítica de Francfort, traductor de Walter Benjamin y T. W. Adorno, discípulo del profesor Aranguren e iniciador de los diálogos cristiano-marxistas en nuestro país, se convertía así en el XIX duque de Alba.

La ceremonia, oficiada por el padre José María Martín Patino, provicario de la diócesis de Madrid, tuvo lugar en la capilla privada del palacio de Liria. Fue el padrino Carlos Martínez de Irujo, duque de Huéscar, hijo mayor de la duquesa, y la madrina Carmen Ortiz de Zárate, madre del novio. Por parte de la duquesa firmaron como testigos, además de sus otros cuatro hijos (Alfonso, duque de Aliaga; Jacobo, Fernando y Cayetano), doña María Victoria Marone de Alvarez de Toledo, la duquesa de Santa Cruz y el conde de Teba. Por parte de Jesús Aguirre lo hicieron Pío Cabanillas, el duque de Arión. Sebastián Martín Retortillo, condesa de Carbajal, Javier Pradera y señora de López Aranguren, en representación de su marido, ausente en Barcelona. Representó a la autoridad civil el juez Clemente Auger.Invitados

En la ceremonia estuvieron presentes entre otros invitados toda la familia real excepto los propios Reyes y los condes de Barcelona, que por protocolo no asisten a este tipo de actos. El duque de Alburquerque y el marqués de Mondéjar representaban a la Casa Real. Junto a los duques de Cádiz, los de Badajoz, la infanta Margarita y don Gonzalo de Borbón podía verse a los príncipes de Baviera y a la gran mayoría de la aristocracia española. Personas del mundo de la cultura, la intelectualidad y las artes se dieron igualmente cita para presenciar lo que algunos han calificado de boda del año.

No hubo homilía en la ceremonia, con misa, que duró tres cuartos de hora escasos y que se desarrolló en medio de un tono de extraordinaria sencillez. La presencia de fotógrafos y representaciones oficiales fue también estrictamente limitada. No obstante, y dadas las reducidas dimensiones de la capilla, a pesar de las pocas invitaciones cursadas algunos de los invitados tuvieron que permanecer fuera. Después de la boda se ofreció una copa en los salones del palacio de Liria, que abandonaron los invitados sobre las dos de la tarde. Los novios partieron anoche mismo hacia el extranjero, donde permanecerán hasta el lunes. Pasarán la Semana Santa en Sevilla en el palacio de las Dueñas. Jesús Aguirre se incorporará, no obstante -según dijo él mismo-, el lunes santo a su despacho de director general de Música y permanecerá trabajando hasta el miércoles. Utilizará el título de duque de Alba.

Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba, tiene 52 años de edad. Es madre de seis hijos y viuda de don Luis Martínez de Irujo. Posee 47 títulos nobiliarios -más que la propia reina de Inglaterra-, dieciocho de ellos con grandeza de España. Su residencia habitual, el palacio de Liria, en la madrileña calle de la Princesa, es un verdadero museo en el que se conservan cuadros de Goya, Tiziano, Rembrandt, Gainsborough y documentos de enorme valor, entre ellos el testamento autógrafo de Felipe ll.

El novio

Jesús Aguirre y Ortiz de Zárate tiene 44 años, es santanderino, licenciado en Teología y Filosofía, políglota y editor. Director general de Música desde el pasado mes de septiembre, ha alternado siempre la actividad intelectual con la política. Conoció a Cayetana hace poco más de cuatro meses en casa de los duques de Arión, con el que Jesús Aguirre guarda una antigua amistad. Con su llegada a la casa de Alba, que se ha distinguido a través de la historia por un importante mecenazgo cultural, ésta entronca con una gran zona de la intelectualidad antifranquista liberal y de izquierdas. En efecto, Jesús Aguirre fue un notable animador a finales de los años cincuenta del Frente de Liberación Popular (al que se conocía como Felipe en los círculos de clandestinidad), si bien nunca perteneció oficialmente a él. Persona de extraordinario prestigio en el mundo de las letras, director durante muchos años de la editorial Taurus, es amigo personal de Carlos Barral, Juan Benet, Juan García Hortelano, José Luis Aranguren, José María Castellet, Fernando Savater, Jaime Salinas, José María Gil Robles, Jorge Semprún, Luis de Pablo, Javier Pradera y un largo etcétera de nombres con notable pasado y presente en la actividad cultural y política española.

Vinculado a EL PAIS desde la aparición del periódico, perteneció al comité asesor de cultura del mismo hasta su nombramiento de director general y ha sido colaborador habitual en nuestras páginas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de marzo de 1978

Más información

  • Boda en Liria