El guarda jurado
Miguel Baena Tejero resultó muerto al ser alcanzado en la cabeza por un dísparo de una escopeta de caza, efectuado por Rafael Espejo Rodríguez, cuando éste fue sorprendido por el vigilante, en compañía de otras dos personas más, cazando en un coto privado de la finca Los Cabezos, en el término municipal de Palma del Río (Córdoba).


























































