La asamblea general ordinaria
del Valencia Club de Fútbol vivió ayer un momento insólito cuando hubo de someterse a votación por primera vez en su historia una propuesta de la junta directiva. Se refería al aumento de los precios de los abonos y de las localidades. Aunque muchos compromisarios se mostraron públicamente en contra, la votación dio 66 «síes» a la subida, doce «noes» y nueve abstenciones. Los compromisarios presentes en la asamblea apenas llegaron a los cien, cuando son 350 los que representan, según la reglamentación federativa, a los casi 30.000 socios del club.


























































