Dos firmantes
Manuel Velázquez, uno de los jugadores de más clase que ha tenido el Real Madrid en sus filas en toda su historia -lo cual ya es un mérito grande- ha vuelto a tener problemas con su club. Tras una temporada nefasta, que ha dejado al equipo blanco por primera vez en veintiún años fuera de cualquier competición europea, Miljanic -se supone-, el entrenador que lo ha conseguido, al frente de una serie de jugadores con más oportunidades que él, también ha prescindido de su concurso para una gira sólo forzada por lo económico.Velázquez, hombre que no acostumbra a callar, nunca cayó bien en la casa blanca. Menos aún desde su guerra abierta al «nibelungo» Netzer, semidiós al principio y hundido en el Grasshoppers suizo al final, para, darle la razón a Manolo. Esta temporada, en el colirio del antifútbol, ha tenido que soportar ser reserva de un supuesto centrocampista llamado Guerini, o de una eterna promesa nombrado Vitoria. Aún tenía un sitio en un destartalado equipo.
Sánchez Barrios, extremo repescado del Salamanca, es el único jugador con barba del Madrid. Sánchez Barrios no ha contado con las mínimas oportunidades en la temporada para demostrar si vale o no vale. Después de las pruebas disparatadas hechas por Miljanic, sus ausencias repetidas hasta en las concentraciones no encajan en el rompecabezas blanco actual. Como Velázquez, parece incluido en el lote de los transferibles o susceptibles de ser utilizados para «intercambios». Tampoco viajó a México.
Curiosamente Velázquez y Sánchez Barrios son los únicos futbolistas firmantes como electores del distrito de Madrid, en apoyo a la candidatura Senadores para la Democracia, que ayer empezó a hacer su propaganda en las páginas de los diarios de la capital.


























































