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Delisle desbancó a Van Impe

El Tour adquirió ayer un nuevo tono. El equipo de Thevenet, ante la clara pasividad de Van Impe y Zoetemelk, enfrentados, pasó a la ofensiva y no precisamente con su jefe de fila, que además cayó a pocos metros de la meta al cruzarse un espectador. Lo hizo por medio de Delisle, segundo de a bordo, que tras 80 kilómetros de escapada se convirtió en el nuevo maillot amarillo con cerca de tres minutos sobre Van Impe y Zoetemelk. Ocaña, por primera vez, se mostró fuerte al final de la etapa y Galdos mantuvo su quinto puesto de la general.

En el ciclismo está visto que nunca se prueden aventurar tranquilidades, porque las luchas internas entre los hombres o entre los equipos, pueden tirarlo todo por la borda. Más o menos esto es lo que sucedió ayer entre Port Barcares y la estación invernal Pyrenees 2.000, cercana a Font Romeu, duodécima etapa del programa con 205,5 kilómetros de recorrido.La climatología, además, influyó lo suyo en que las sorpresas abundaran desde el principio. Primero, un viento de cara que frenó considerablemente la marcha a la salida de Port Barcares y después otro de costado, no menos duro que el anterior y que a los 25 kilómetros de carrera provocó el corte del pelotón en varios grupos. Los españoles, confirmando su nula capacidad para entrar en los abanicos, no entraron ninguno en el de cabeza, salvo Lasa, que ya corre a la italiana. Para ese momento, justo al iniciarse la batalla, ya había abandonado Graciano, con fuertes dolores en su muslo derecho. Desaparecía así el último neoprofesional español debutante en el Tour. Y se unía al primer hombre que fue baja de la prueba, Eulalio García. Aquí no se hacen concesiones y el que tiene algún problema de salud está terminado. Que se lo digan si no a Battaglin, que no tomó ayer la salida por dolencias gástricas. La máxima diferencia entre los dos primeros pelotones fue de 50 segundos, justo un kilómetro después de huir en el 42,5. La suerte para el equipo de Eusebio Vélez, cuyos mejores hombres López Carril, Pesarrodona y Galdos, eran los que tiraban del segundo pelotón perseguidor, fue que una vez pasado el point chaud, el de cabeza bajó de ritmo. Maertens ya había ganado el sprint, con un demarrage formidable, que le permitió volverse a mirar quién era el segundo. Los Kas trabajaron además muy bien en la caza de, un grupo peligrosísimo, pues en él se habían integrado todos los hombres importantes. En un tercero, que también se unió en el kilómetro 56, iba Martins, con los restantes compañeros de equipo y todo el grupo de Saura, salvo Ocaña y Torres, que también se metieron en el segundo. De todas formas, la batalla no había hecho más que comenzar. En el descenso del primer puerto, el de Aussieres, de tercera categoría, que coronó en primer lugar el siempre luchador Bellini, saltó del pelotón Legeay, un lejeune situado a más de media hora del líder, en el puesto 46 de la general. Naturalmente se le dejó marchar y una vez superado el primer control de avituallamiento, kilómetro 113, su ventaja pasó de los cuatro minutos. En ese momento también salió del gran grupo Perret, el maillot blanco o neoprofesional mejor clasificado en la general. Pronto se situó a unos dos minutos de Legeay al llegar al pie del Col de Jau, primero de segunda categoría de la etapa. Ahí se inició el gran cambio. Saltó Bellini, para puntuar y aprovechar su rueda, Delisle, Pollentier y Menéndez. El belga se quedó y ante la pasividad del líder, que esperaba el salto de Zoetemelk al contraataque, en justa compensación a que en los Alpes él llevó todo el peso de las escapadas, Delisle y Meriéndez se fueron solos.

El español no era peligroso, pero sí el galo, colocado a tan sólo 4'17'' de Van Impe, en el puesto octavo de la general. Sube bien y de ahí que no haya perdido demasiado tiempo en los Alpes. Buena prueba de ello fue que en los 11 kilómetros de la subida a Jau cazó, primero a Perret, todavía en compañía de Menéndez y más tarde a Legeay, tras dejar incluso al asturiano. Este, sin embargo, luego de ir unos kilómetros con Perret, dejó a éste en un descenso formidable y dio de nuevo caza a Delisle. En el kilómetro 167 también se uniría Legeay, que superó a Perret. Sin embargo, no pudo sostener el ritmo de Delisle y Menéndez, y perdió contacto poco después.

El corredor español, naturalmente, no relevó nunca a Delisle al tener a Galdós bien colocado en la general y el francés lo dejó a 15 kilómetros de la meta, al iniciarse el ascenso del último puerto de tercera categoría. Si en el paso por el Col de Jau su ventaja sobre el pelotón era de 5 minutos, en ese momento había subido ya a casi siete.

Era holgadamente el nuevo maillot amarillo. Detrás, en el pelotón, ningún grande se movía. Incluso saltaron Delepine, Seznec, y Rota, que pronto cazaron a Perret y más tarde a Legeay. El Peugeot, con Thevenet incluido, y especial mente con Ovion y Danguillaume, hacía el correspondiente traba o de contención. Al no tirar nadie, era de los más cómodo. A diez kilómetros de la meta, donde Menéndez hizo brillante segundo a pesar del ata que final de Panizza, que llegó 15 segundos después, su ventaja sobre la cabeza del pelotón, Zoetemelk y Viejo, fue de 6 minutos 57 segundos. El resto de los grandes, salvo tres, entró con un segundo más.

Esos tres fueron Thevenet, Pesarrodona y Bertoglio. Thevenet, al que no se le pudo aplicar el artículo del reglamento sobre las caídas en el último kilómetro, porque se trataba de una etapa con final en montaña, rodó por el suelo al cruzarse un espectador y ello le cuesta estar ahora a casi cinco minutos de su compañero Delisle.

Delisle, a sus 33 años y en su duodécimo Tour, viste por primera vez de amarillo. Difícil será que mantenga su ventaja en la montaña que queda y en la contra reloj, pero ahí está y en Francia ya se acuerdan de los Aimar o Pingeon, por poner los ejemplos más cercanos, que resistieron como leones los asaltos finales cuando pocos lo esperaban. Buscando incluso la comparación con Italia, Delisle podría ser el Berteglio de hace dos años en el Giro. Recuerden que estamos en Francia y se hará lo imposible por ayudarle a ganar. Aunque Thevenet, como los demás, no han dicho la última palabra, tiempos cantan. Galdos, que continúa siendo el primer español, ha mantenido su quinta plaza, pues pese a ser sobrepasado por Delisle, también ha superado a Thevenet. Está en el lote de hombres que ahora deben ir al asalto del francés y su equipo y la esperanza de algo sonado continúa.

Clasificaciones

Etapa: Barcares-Pirineos 2.000, 205,5 kilómetros (duodécima).

1, Delisle (Francia), 6-47-32 (promedio 30,255 k/hora.); 2, Menéndez (España), 6-52-31; 3, Panizza (Italia), 6-52-46; 4, Pronk (Holanda), 6-53-56; 5, Pollentier (Bélgica) 6-53-58; 6, Conatti (Italia), 6-54-19; 7, Zoetemelk (Holanda), 6-54-29; 8, Viejo (España), mismo tiempo; 9, Baronchelli, (Italia), 6-54-30; 10, Poulidor (Francia), mismo tiempo.

General:

1, Delisle (Francia), 67-27-23; 2, Van Impe (Bélgica), a 2-4 1; 3, Zoetemelk (Holanda), a 2-47; 4, Poulidor (Francia), a 4-17; 5, Galdos (España), a 4-45; 6, Thevenet (Francia), a 4-53; 7, Bertoglio (Italia), a 5-58; 8, Pollentier (Bélgica), a 6-11; 9, Kuiper (Holanda), a 7-17; 10, Martins (Portugal), a 7-45; 11, López Carril, a 7-59; 16, Pesarrodona, a 9-46; 20, Ocaña, a 13-38; 23, Torres, a 16-13; 33, Martos, a 26-44; 35 Viejo, a 30-28; 36, Martínez Heredia a 30-33; 37, Lasa, a 30-35; 40 Menéndez, a 32-41; 52, Casas, a 49-14 69, 69, Melero, a 57-52; 71, Uribezubia, a 1-03-33; 78, Lazcano, a 1-10-05; 90 Perurena, a 1-22-07.

Montaña:

Puerto de Aussieres, (tercera cat goría):

1, Bellini, 8 puntos; 2, Osler, 6; 3, Martins, 4.

Puerto de Jau, (segunda categoría):

1, Delisle, 15 puntos; 2, Perret, 12; Menéndez, 10; 7, Galdos, 4.

Puerto Pirineos 2.000, (segunda categoría):

1, Delisle, 15 puntos; 2, Menéndez, 12; 3, Panizza, 10; 8, Viejo, 3.

Clasificación general:

1, Van Impe, 80 puntos; 2, Bellini, 77; 3, Zoetemelk, 64; 5, Galdos, 44.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de julio de 1976

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