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Sergi Roberto: “Hemos acabado muertos”

Con una plantilla de 15 jugadores del primer equipo, el vestuario azulgrana acusa el cansancio tras un partido intenso y reconoce que ya se adapta a los métodos de Setién

Lenglet disputa el balón con Aleñá. Ampliar foto
Lenglet disputa el balón con Aleñá. AFP

“Igual los jugadores no interpretan bien algunas cosas”, había asegurado Quique Setién tras las primeras semanas de trabajo. “El míster nos pide cosas diferentes”, contestaba el vestuario del Barcelona. Superado el periodo de adaptación, en el que el técnico cántabro escuchó a sus jugadores y recuperó el sistema de cuatro defensas, el vestuario admite que ya están adaptados a los métodos del entrenador. “Ya llevamos más partidos y más semanas de entrenamientos, al principio, con un cambio siempre necesitas un poco de adaptación. Aun así creo que el equipo ha reaccionado rápido ante ese cambio. Solo nos faltaba el triunfo. Ahora será más fácil trabajar desde la victoria”, aseguró Sergi Roberto.

“Teníamos muchas ganas de cambiar esa dinámica. Hicimos las cosas bien, sobre todo en el segundo tiempo”, explicó Lenglet. “Ha sido un partido muy físico, hombre a hombre todo el partido. Ellos han planteado un encuentro muy atrevido, presionando arriba, eso impedía salir fácil, pero nosotros también les hemos presionado para que no pudieran hacer su juego. En la segunda parte había muchos más espacios, sobre todo tras las expulsiones se han abierto más espacios aún. Hemos acabado muertos, pero por suerte nos llevamos los tres puntos”, concluyó Roberto.

Después de dos duelos intensos, ante el Athletic en la Copa y frente al Betis en LaLiga, el Barcelona tendrá una semana limpia de partidos. Un alivio para la plantilla azulgrana, que solo cuenta con 15 disponibles. Y a la espera de saber cuánto tiempo estará de baja Dembélé —si tras su operación el 11 de febrero se determina que pasará más de cinco meses en la enfermería el Barça podrá fichar un reemplazo—, Quique Setién apostó por Arturo Vidal como falso nueve. Sin el extremo francés ni Luis Suárez (también lesionado), no es casualidad la elección del centrocampista chileno. El exjugador del Bayern Munich es el máximo goleador del Barcelona después de Messi (14), Luis Suárez (11) y Griezmann (siete). “Es obvio que necesitamos un delantero”, reconoció Setién en la previa. Y a falta de un ariete, el técnico cántabro miró a Arturo Vidal, que sumaba seis dianas antes de llegar al Benito Villamarín. Y se fue de Sevilla con la misma cantidad de goles en su planilla de estadísticas.

“Esperamos otro planteamiento del Betis, pero no hemos acomodado bien. Arturo no solo da trabajo para fijar al pivote, sino que también tiene llegada. Podemos estar satisfecho con el partido que hizo. Provocó que no salieran cómodos. La intención era clara de presionar arriba y ser valientes”, explicó Setién la presencia del chileno en el once. Pero a falta de los goles de Arturo Vidal, el Barcelona encontró soluciones en otros volantes. Apareció De Jong, también Busquets. La temporada pasada en el Ajax, el volante holandés marcó tres goles en Liga Eredivisie, su mejor marca; esta campaña, después de la diana de ayer, De Jong ya cuenta dos con la camiseta azulgrana. Pero el 21 no se quedó solo como goleador. Apareció Busquets para anotar su segundo gol del curso (su récord en LaLiga). Se invirtieron los papeles en el Benito Villamarín. Marcaron De Jong y Busquets, asistió Messi.

El capitán azulgrana no anda con la puntería fina desde que Quique Setién tomó las riendas del Barcelona (acumula tres goles en seis partidos con el expreparador del Betis) No es que no lo intente. En los últimos tres partidos el rosarino intentó 13 remates: cuatro en la derrota ante el Valencia (2-0), seis en la victoria frente al Levante (2-1) y tres en el triunfo contra el Betis (2-3). Ninguno con éxito.

Sin embargo, a falta de dianas el argentino no se olvidó de participar en las jugadas de gol del Barcelona. Asistió a De Jong y Busquets y también le puso el balón en la cabeza a Lenglet para que el francés sellara la remontada del Barcelona. Solucionó la papeleta el Barça, no tanto el central azulgrana, que tras marcar el tercer gol vio cartulina roja.

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