LALIGA SANTANDER

La Liga más extraña

El torneo arranca este sábado condicionado por el protocolo sanitario, con lío de horarios, los grandes a la espera, cambios de criterios arbitrales, la ‘incógnita Messi’ y solo 36 fichajes

Messi, en un entrenemiento con el Barça
Messi, en un entrenemiento con el Barça

Este sábado, mientras se disputan los primeros partidos de LaLiga, el Barcelona recibirá en el estadio Johan Cruyff, sin público, al Nàstic en un duelo de pretemporada que supondrá el estreno de Ronald Koeman en el banquillo azulgrana. Así de extraño comienza este torneo marcado por el protocolo sanitario, con cambios de horario hasta última hora por el conflicto entre LaLiga y la Federación, con Madrid, Barça, Atlético y Sevilla en la sala de espera, con la duda de qué Messi se verá y con los clubes más pendientes de la hucha que de los fichajes.

Medidas de seguridad. Por una vez, Liga y Federación se entendieron para el protocolo que afectará a la competición. Entre las nuevas normas, la obligatoriedad de que cada entidad presente un campo alternativo fuera de su comunidad autónoma. Los clubes sólo podrán aplazar un partido por temporada —dos en Segunda—, no más allá de la jornada 30. Para un encuentro, deberán acudir un mínimo de 13 futbolistas, cinco de ellos del primer equipo si es por causa de la covid. Seguirán los cinco cambios y los equipos podrán llegar al campo con sólo 40 minutos de antelación.

Viernes y lunes. El último capítulo en el conflicto interno del fútbol español, que parecía zanjado después de las jornadas que se completaron la temporada anterior a puerta cerrada, ha supuesto que la juez única de Competición decrete la prohibición, a sólo 48 horas del comienzo, de que el campeonato se juegue los viernes y los lunes. El torneo se iba a estrenar con un Granada-Athletic, este viernes a las 21.00, y LaLiga lo ha tenido que reubicar el sábado a las 18.30. La primera jornada se cerraba con el Alavés-Betis, que debía jugarse a las nueve de la noche y ahora se disputará el domingo a las 14.00. Nadie ha tenido en cuenta las previsiones de los clubes implicados, que deben aceptar el cambio y resignarse a la pugna. LaLiga, que pretende jugar viernes y lunes, volverá a la carga en sus reclamaciones.

Caso Messi. El burofax que Leo Messi envió el pasado 25 de agosto al FC Barcelona alteró los biorritmos del fútbol español. De la forma más fría, el mejor jugador del mundo anunció su ruptura con el club de su vida después de tantos años de idilio. De un plumazo, el valor del campeonato se devaluó. LaLiga, que perdió dos temporadas atrás a Cristiano Ronaldo y hace tres a Neymar, se quedaba, a priori, sin su activo más importante. La posterior retractación del futbolista hizo suspirar a su club y también al negocio futbolístico nacional, pero deja un poso de incertidumbre. Messi ya se entrena de nuevo con su equipo (ayer en la jornada libre de la plantilla), aunque da la sensación de que se esté alejando sentimentalmente de él. Además, el asunto parece cerrado en falso. Quedan las secuelas en forma de una probable moción de censura contra el presidente Bartomeu —este jueves se confirmó que las elecciones serán el 20-21 de marzo—, con una plantilla por renovar aún y con los vicios propios de tantos años de convivencia. La transición parece complicada en uno de los gigantes de Europa. La nueva normalidad pasa por saber qué sucederá con Messi.

Debuts en diferido. LaLiga comienza sin los grandes expresos en liza. Ni el Real Madrid, ni el Barcelona, ni el Atlético, ni el Sevilla jugarán todavía la primera jornada del campeonato porque finalizaron la competición más tarde que los demás clubes. Getafe y Madrid sí actuarán en la segunda fecha de torneo, ya que cayeron eliminados en la Europa League en dieciseisavos y en la Champions en octavos respectivamente. Hasta en esa cuestión es atípica la temporada que comienza a dos velocidades. El criterio europeo también se aplica, tanto en Primera como en Segunda, a los equipos que pelearon en la promoción de ascenso: Elche, Girona, Zaragoza y Almería.

Campos diferentes. El Real Madrid lleva medio año sin jugar en el Santiago Bernabéu, y no contempla hacerlo hasta que los organismos correspondientes permitan la celebración de partidos con público. Mientras, seguirán las obras del estadio del Paseo de la Castellana. El equipo jugará sus partidos como local en el estadio Alfredo Di Stéfano de Valdebebas. El Levante, que jugó a puerta cerrada en La Nucía (Alicante), al final de la pasada temporada, prevé regresar al Ciutat de València el 25 de octubre frente al Celta. Antes, en las seis primeras jornadas tiene programados cuatro partidos como visitante, uno aplazado ante el Atlético y otro ante el Madrid pendiente de sede.

Sin dinero. LaLiga ahorra dinero con el nuevo curso. Después de veranos de derroches, la pandemia ha deprimido el mercado. El campeonato español ya no ocupa la cabeza entre los que más gasta en nuevas adquisiciones. Este verano ha bajado al cuarto puesto, por detrás de la liga inglesa, la italiana y la francesa. La temporada anterior, sólo en las Islas Británicas movieron más dinero en fichajes. Mientras la Premier ha gastado 825 millones de euros, los clubes españoles han invertido 280 millones, y han ingresado 343, con un balance favorable de casi 63 millones. Nada que ver con los 1.330 millones del verano pasado en bastos. En total, los clubes de Primera han realizado 36 fichajes por el momento, casi la mitad que el estío anterior (68). El Barcelona se ha gastado 91 millones entre Pjanic y Trincão (103 en total). El Sevilla pagó 24 al Milan por Suso y se gastó 13,5 en Óscar Rodríguez; el Getafe pagó 10 al Barça por Cucurella y ningún fichaje más superó esa cifra. El Real Madrid, curiosamente, no ha fichado.

El VAR. De nuevo cambian los criterios arbitrales, un clásico de cada temporada, con o sin pandemia. Clos Gómez, director del proyecto VAR, explicó este jueves los cambios, sobre todo en las acciones en las que se produce una mano. El exárbitro apuntó que los controles por encima de la axila no serán penalizados, y que las manos accidentales en jugadas de gol sólo serán castigadas si se producen inmediatamente al momento previo de la consecución del tanto. Si el árbitro duda, tendrá que ir a verlo al monitor. Además, los penaltis no se repetirán si el portero se adelanta pero no toca el balón y si no ha influido en el lanzador. Tampoco se amonestará al portero por adelantarse la primera vez. Según Clos Gómez, en las “jugadas grises”, se mantendrá la decisión del árbitro en el campo. Desde la sala, sólo le llamarán “si la decisión es manifiestamente errónea”.

Un descenso de ingresos de 4.000 millones de euros

El Chelsea ha sido el gran, y casi único, agitador del mercado europeo con 223 millones de euros gastados, los últimos 80 en Havertz. Dobla de sobra al segundo en este listado, el Barcelona con 103, por los 87 de la Juventus y 86,5 del Inter. Precisamente el conjunto azulgrana aseguró este jueves que los clubes europeos dejarán de ganar 4.000 millones de euros en los dos años siguientes a causa de la pandemia, y que ya en la pasada campaña los ingresos por derechos televisivos bajaron en 575 millones. Según la FIFA, el valor de los traspasos bajará entre un 20 y un 30%.

Este descenso en las arcas de los clubes ya obligó el curso anterior a reajustes presupuestarios y bajadas de sueldo en las plantillas, y se traduce ahora en más ventas que en contrataciones, y en el aumento de cesiones e intercambios de futbolistas.

Las grandes ligas europeas se ponen ya en marcha. Como en España, la presencia de público está vetada de momento en Alemania, Italia e Inglaterra, pero no en Francia, donde algunos partidos de las dos primeras jornadas ya se han disputado con 5.000 espectadores como máximo, aunque algunos clubes, como el Niza, renunciaron en la primera jornada a la presencia de aficionados por el peligro de coronavirus en su región.

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