Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Lautaro Martínez, el último socio de Messi

El 10 se siente cómodo con el joven goleador del Inter, rechazado en su día por Boca y con un perfil de juego similar al de Luis Suárez

Lautaro Martinez Ampliar foto
Lautaro Martínez y el Kun Agüero celebran el primer gol de Argentina ante Qatar. AFP

Lionel Messi no acostumbra a hacer públicas sus preferencias. Ni siquiera le gusta halagar mucho a los compañeros ante los micrófonos. Se arrepintió, por ejemplo, de haber piropeado a Arthur (aseguró que le recordaba a Xavi) al inicio de la temporada pasada. A su silencio crónico, el 10 le agregó desconfianza. Y hasta mide las palabras que suelta en el vestuario azulgrana. “Si dice que le duele una muela, al otro día es portada”, aseguran desde el entorno del rosarino. Por eso, sorprendió cuando Messi reveló que se había sentido cómodo con Lautaro Martínez y Agüero en el rato que compartieron juntos en el empate ante Paraguay. Su afinidad con el Kun es tan vieja como su fama, pero con Lautaro solo ha compartido tres partidos, uno de ellos en esta Copa América.

Qatar fue una liberación para Argentina, un partido para la hemeroteca de Lautaro. Abrió el marcador frente a la selección asiática con su primer gol oficial con la Albiceleste. Suma cinco en nueve encuentros, un promedio de 0,55. Una media superior a la de Messi (0,52) y Agüero (0,45), pero inferior, en cualquier caso, a la del segundo máximo artillero de la historia de Argentina, Gabriel Batistuta, dueño del porcentaje más alto (0,7) de la era moderna. “A cualquier equipo del mundo le genera algo cuando ve que enfrente están Messi-Agüero-Lautaro Martínez. A partir de ellos tenemos que armar el equilibrio”, subrayó Lionel Scaloni.

Lautaro no nació goleador. En Bahía Blanca (Buenos Aires), donde el baloncesto tiene más amigos que el fútbol, cuna de Manu Ginobili y Pepe Sánchez, comenzó a jugar de lateral derecho. Pero el pibe de melena larga y rubia —su padre, Mario, un exfutbolista que pasó por categorías regionales, se encargaba de peinársela a diario—, destacaba por su velocidad y su instinto para pasar al ataque. “Le decían Caniggia”, recuerda Néstor Comino; “tenía algo diferente. Esas cosas que no hacen los chicos de su edad, como preocuparse por la alimentación. Antes de los partidos le decía a la madre: ‘cocíname pasta blanca que tengo que jugar”.

A los 15 años debutó en la Primera de Club Atlético Liniers. No falló en la red. Buena señal para arrancar rumbo a Buenos Aires. “Hice una prueba en Boca, me vieron 15 minutos y me dijeron que no estaba a la altura”, recuerda. La historia de ojeadores despistados no es nueva. Un año más tarde cruzó el Río Riachuelo, de Boca a Racing. En las inferiores de la Academia lo ubicaron de 9 y el balance fue de 53 goles en 64 partidos. Entonces, como le suele pasar a los futbolistas llamados a poblar portadas, todo comenzó a volar en la vida de Lautaro. Al año siguiente se estrenó en la Primera con Racing (reemplazó a su ídolo Diego Milito) y dos años, 61 partidos y 27 goles después se mudó a Milán. El Inter desembolsó 25 millones de euros por su ficha.

El Inter se animó a hacer lo que Sampaoli no. Antes del último Mundial de Rusia, el extécnico se pasó horas y horas en el estadio de Racing para ver los partidos de Martínez, pero en la lista final para Moscú, apostó por la experiencia de Higuaín. Con Scaloni llegó la renovación y uno de los primeros en la lista fue Lautaro. Y eso que su primera temporada en el Inter fue irregular: nueve goles y dos asistencias en los 35 partidos que disputó. En Argentina no falló: en los ocho partidos que disputó antes de la Copa América en Brasil, marcó cuatro goles. Pasó, sin embargo, algo más importante para la Albiceleste. La primera vez que jugaron juntos, en la derrota ante Venezuela en el Wanda Metropolitano, el 22 de marzo, Martínez conectó con Messi.

“Tiene, salvando las distancias porque es muy joven, cosas parecidas a Luis Suárez. Ataca bien los espacios, sabe jugar de espalda, fija centrales y tiene gol”, explican desde el cuerpo técnico de Argentina. Lautaro Martínez, de 21 años, se asocia a Messi. El futuro de Argentina ya es presente en la Copa América.

Messi, ocho cumpleaños con Argentina

La familia de Lionel Messi viajó a Brasil para festejar el cumpleaños del 10 del Barcelona. Este lunes, el rosarino celebra 32 años, el octavo que lo coge vestido de celeste y blanco.

En 2005, en su cumpleaños número 18, Messi estaba en Holanda en el Mundial sub 20. Argentina se coronó campeón, primer título del 10 con la Albiceleste. Tiene dos, conquistó el oro olímpico en los Juegos de 2008.

El resto de los aniversarios los celebró con la selección mayor. En 2006, el 24 de junio, Argentina le ganó a México 2-1 en octavos (entró al campo en el minuto 83). En Alemania, Argentina cayó en cuartos por penaltis ante la anfitriona.

En las Copas América de 2007 (subcampeón) y 2011 (eliminado en cuartos), la Albiceleste todavía no había empezado a competir. En 2010, celebró su cumpleaños con su primer partido como capitán. Argentina venció a Grecia 2-0 en la fase de grupos, para después caer en cuartos, de nuevo ante Alemania. En Brasil 2014, la selección argentina perdió de nuevo con la Mannschaft, esta vez en la final del Maracaná. Messi se pasó los dos siguientes cumpleaños en la Copa América, las dos veces finalista: Chile 2015 y Estados Unidos 2016. En Rusia 2018, se fue en octavos. Hoy, Messi espera a Venezuela en los cuartos de final el próximo viernes en el Maracaná.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información