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Un podio olímpico que se tambalea

Meses después de la sanción a la ganadora del oro del maratón de Río se conoce el dopaje por EPO de la medallista de plata, Kirwa, bahreiní de origen keniano

Kirwa, durante el Mundial de Pekín 2015, en el que fue bronce.
Kirwa, durante el Mundial de Pekín 2015, en el que fue bronce. Getty

Cuando terminó el maratón olímpico femenino de Río 16 se habló del calor, del caos del sambódromo de Giro, del desvanecimiento de la española Alessandra Aguilar y de que por fin una atleta keniana ganaba la carrera que sus compatriotas hombres tanto dominaban por delante de una compatriota que competía bajo la bandera de Bahrein. Casi tres años después, las mismas atletas, Jemima Sumgong y Eunice Kirwa son protagonistas de una noticia que ofrece una nueva luz al milagro keniano del atletismo de fondo. Si en enero, el tribunal antidopaje de la federación internacional, encuadrado en su Unidad de Integridad Atlética (AIU) y radicado en Londres, comunicaba una sanción de ocho años para la campeona, Sumgong, por una doble falta de dopaje (un positivo por EPO seguido de un intento de justificarlo mediante la falsificación de varios informes médicos de un hospital de Nairobi), el mismo tribunal han informado hoy, martes, de que también la subcampeona, Kirwa, ha dado positivo por EPO.

Sumgong no perdió su título olímpico pues el positivo se produjo en 2017, unos meses después de Río, y seguramente tampoco perderá su plata Kirwa, pero el podio olímpico se tambalea casi tanto como el atletismo keniano, ya tocado por otros casos de dopaje de gran repercusión. La tercera clasificada fue la etíope Mare Dibaba.

La víspera del maratón de Londres, hace dos semanas, la IAAF informó del positivo de Abraham Kiptum, quien unos meses antes había batido en Valencia el récord del mundo de medio maratón. A Kiptum le entrena Joshua Kiprugut, un exmaratoniano que justamente es el marido y entrenador de Kirwa, quien obtuvo la nacionalidad bahreiní hace cinco años. Su dopaje es el segundo de un medallista olímpico de Bahrein después del positivo por CERA que le costó a Rachid Ramzi el oro de los 1500m de los Juegos de Pekín 2008. Su título olímpico le correspondió en herencia al segundo clasificado, el keniano Asbel Kiprop, quien justamente acaba de recibir una sanción de cuatro años tras dar positivo por EPO él también.

En la última lista publicada por la AIU figuran 42 atletas kenianos ya sancionados por dopaje y seis más que purgan una suspensión provisional en espera de sanción definitiva. También figuran tres atletas de Bahrein de origen keniano.

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