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La explosiva fe de Simeone en Diego Costa

El técnico apuesta por la continuidad del polémico hispanobrasileño

Diego Costa se dirige al vestuario tras ser expulsado en el último Barcelona-Atlético. En vídeo, declaraciones de Simeone, entrenador del Atleti, en rueda de prensa después del partido contra el Barça.

Cuando Diego Costa abandonaba desbocado el terreno de juego del Camp Nou sujetado por Piqué, que trataba de tranquilizarlo para evitarle una sanción mayor, Diego Pablo Simeone estaba de pie sobre la zona técnica. Hierático, con las manos en los bolsillos y la mirada perdida en el horizonte, el entrenador argentino evitó el contacto visual con su futbolista recién expulsado por, según el colegiado Gil Manzano, decirle: “Me cago en tu puta madre”.

La indiferencia de Simeone respondió a su desazón por el perjuicio que causaba a su equipo la expulsión con LaLiga en juego. Un castigo gestual por la desproporcionada reacción de un jugador con el que llegó a un pacto la primera vez que bajo su dirección dejó al equipo con diez. Fue en Plizen, en 2012, en un partido de la fase de grupos de la Liga Europa, apenas tres días después de haberse enzarzado a salivazos con Sergio Ramos en un derbi. “No me vale todo lo que me puedas aportar, si no puedes hacerlo en el campo”, le vino a decir Simeone, que también le remitió a los hechos antes que a las buenas palabras y a sus promesas de controlarse. El sábado perdió el control con el Atlético jugándose poder seguir aspirando al título. “Fuera del campo es un chico excepcional, bromista y buen compañero. Su problema es que se mete tanto en los partidos por su carácter ganador que le acaban pasando esas cosas”, le defiende Juan Carlos Campillo, que trabajó con Costa como coach de la selección en la era Lopetegui.

La fe de Simeone en Diego Costa es ilimitada. Hace apenas una semana le señaló como imprescindible en el futuro proyecto ante la posible desbandada generalizada de muchos de sus pretorianos. Sin Godín, sin Filipe y puede que sin Juanfran y Griezmann, Costa es vital para El Cholo como jerarca y custodio del alma guerrera del grupo. “Deseo y quiero que se quede. Siempre que ha estado con nosotros nos ha permitido cosas importantes. Su regreso nos hizo ganar la Europa League, ser segundos en el campeonato, ganar la Supercopa Europea… Su presencia, con la ayuda de los compañeros, nos jerarquiza”, advirtió Simeone. Pero el técnico tampoco obvió que desde que regresó en enero de 2018 su participación en el equipo no ha sido la esperada. “Los números en cuanto a presencias no han sido en consecuencia de la ilusión que nos genera. Confío en que este año pueda hacer la pretemporada de la mejor manera y no le aparezca la lesión en el quinto metatarsiano. Tiene la edad ideal (30), confío a muerte en él”.

Las estadisticas desde su regreso son reveladoras. Desde su vuelta, las lesiones le han hecho perderse 30 partidos. Su tendencia a coger peso no le han ayudado con sus frecuentes problemas musculares ni con su recuperación tras ser intervenido del quinto metatarsiano. Sus goles se miden con cuentagotas, siete en medio curso pasado y cinco en este.

El club, que mostró su enfado por lo sucedido en el Camp Nou —“es reprobable que haya conductas que impliquen un daño irreparable”, dijo el gerente, Clemente Villaverde—, y que maneja las estadísticas de sus lesiones sabe desde septiembre sus intenciones de aumentar un salario que ronda los diez millones de euros netos. Y también de la fe que le tiene Simeone. Aunque esta sea explosiva.

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