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Los diez consejos para vivir el fútbol sin riesgos para el corazón

Un paseo antes del encuentro, algún partidito con amigos y menos pipas saladas ayudan a mejorar la salud cardiovascular del forofo. La Fundación Pro del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares, dirigida por el cardiólogo Valentín Fuster, ofrece las claves para lograrlo

Minuto 89, esa falta podría cambiar el resultado. Tu equipo se juega salir del descenso. O mejor. Podría ser campeón. Hay partidos que ponen a prueba la agilidad del corazón del aficionado. Un órgano sano resiste cualquier jugada, por eso conviene cuidarlo. La enfermedad cardiovascular es la primera causa de mortalidad en el mundo. También en España. El cardiólogo más representativo del país, Valentín Fuster, director del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC) de Madrid, colabora desinteresadamente con LaLiga Santander para celebrar un campeonato que desde 1929 no ha dejado de latir. 

Ambas instituciones han llegado a un acuerdo para fomentar hábitos saludables y cuidar de los corazones de seguidores y jugadores a través de la Fundación Pro CNIC. El mantenimiento de este órgano es fundamental para practicar fútbol, pero también para disfrutar de sus emociones. “Cuidarse requiere un cambio de mentalidad. No es ‘mañana voy a empezar a comer zanahorias’. Supone decirse a uno mismo: ‘Voy a empezar a cuidarme’, y debe hacerlo desde casa”, admite el cardiólogo. El aficionado puede adaptar los hábitos saludables a uno de sus planes favoritos: ver a su equipo. Por eso, la Fundación Pro CNIC ofrece diez consejos para que el forofo mantenga su corazón a prueba de goles —y derrotas— y pueda seguir animando a su equipo por muchos años más.

El cardiólogo más representativo del país, Valentín Fuster, director del CNIC, colabora desinteresadamente con LaLiga para celebrar su 90 aniversario.
El cardiólogo más representativo del país, Valentín Fuster, director del CNIC, colabora desinteresadamente con LaLiga para celebrar su 90 aniversario.

1. Mejor en trasporte público

Cambiar el coche por el transporte público para llegar al estadio implica múltiples beneficios: evitas el estrés añadido que provoca la congestión de tráfico en el entorno del recinto, reduce las emisiones contaminantes y, sobre todo, contribuye a cuidar tu corazón con un poco de ejercicio. Procura bajar una parada antes y, si el tiempo acompaña, dar un paseo en vez de apoltronarte en el bar con los amigos. De esta manera, estarás luchando contra la gran lacra de nuestra civilización: el sedentarismo. Los expertos de la Fundación Pro CNIC aconsejan 30 minutos de ejercicio de intensidad moderada cinco veces por semana. Si lo haces antes del partido, ya solo te quedarán cuatro sesiones de actividad física.

2. Otro bocadillo es posible

“Debemos prestar atención a todo lo que se come en el estadio: todo es salado y se consumen bebidas azucaradas”, apunta Fuster, premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica. Si sustituyes la panceta, el chorizo, las salchichas o los calamares rebozados de tu bocadillo por tortilla, pimientos o pollo y los refrescos azucarados por zumos naturales o agua estarás contribuyendo a reducir el colesterol “malo” en tu sangre. El exceso de esta sustancia da lugar a la acumulación de grasa en las paredes de las arterias. Si no se corrige, aumenta el riesgo de infarto y otras enfermedades cardiovasculares. Ese colesterol perjudicial se encuentra en las grasas saturadas de los lácteos, la carne roja y algunos tipos de aceite. También en los embutidos no ibéricos.

Eliminar los fritos y el embutido no ibérico de los bocadillos y sustituir los refrescos azucarados por zumos naturales y agua puede ayudar a reducir el colesterol 'malo'.
Eliminar los fritos y el embutido no ibérico de los bocadillos y sustituir los refrescos azucarados por zumos naturales y agua puede ayudar a reducir el colesterol 'malo'.

3. Menos sal (en las pipas también)

Las pipas están en la base de la pirámide alimenticia en las gradas. Los médicos recomiendan consumirlas al igual que otras semillas y frutos secos. Cada año, los estadios recogen alrededor de 100.000 kilos de desperdicios de pipas tras los partidos, según cifras aportadas por la Fundación de la Real Sociedad en una campaña de concienciación en el estadio de Anoeta.

La sal consumida excesivamente favorece la aparición de la hipertensión, si se padece sobrepeso y se lleva una vida sedentaria. El aumento de la presión sanguínea, que es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias, puede provocar el endurecimiento de estas vías y el aumento de su grosor, lo que obliga al corazón a trabajar con más intensidad.

Si durante el encuentro calmas los nervios tomando pipas sin sal, reducirás las posibilidades de sufrir hipertensión, tendrás menos sed y podrás seguir apoyando a tu equipo muchos años más.

4. Modo ‘zen’ tras el encuentro

“La gente va al fútbol porque desestresa, supone una liberación”, sostiene Fuster. Los disgustos que el equipo de tus amores puede darte, por tanto, no son tan peligrosos para tu corazón como los malos hábitos. “Cuando se estudia la obesidad o el tabaquismo, te das cuenta de que detrás de ello hay algo más. Y es el estrés”, asegura el especialista. Además del desahogo durante el encuentro, la meditación es una buena herramienta puede reducir el nivel de estrés. También para analizar y entender esas jugadas que no salieron bien. Y no enfadarse.

5. El cigarro ¿de la victoria?

Muchos asocian el disfrute futbolero con fumarse un cigarro. Tanto en casa como en el estadio. Es un hábito más perjudicial que hincharse a pipas saladas en una final. El tabaquismo, es decir, la adicción al tabaco, además de provocar cáncer y enfermedades pulmonares, es el primer factor de riesgo para padecer alguna enfermedad cardiovascular, como la angina, que es cinco veces más probable que ocurra mientras se está fumando y el infarto de miocardio. En España, el consumo desmesurado de tabaco es responsable, además, del 30% de las cardiopatías coronarias, causadas por la acumulación de material graso y otras sustancias en las arterias. En mujeres fumadoras, el riesgo de infarto de miocardio es tres veces superior respecto a los hombres y la mortalidad tras sufrir un infarto es superior en la que es fumadora.

Las pipas están en la base de la pirámide alimenticia en las gradas. Cada año se recogen alrededor de 100.000 kilos de cáscaras tras los partidos.
Las pipas están en la base de la pirámide alimenticia en las gradas. Cada año se recogen alrededor de 100.000 kilos de cáscaras tras los partidos.

A diferencia de en bares y tiendas, aún se puede fumar en muchos estadios. No existe legislación nacional al respecto. La directiva de los equipos, las Comunidades Autónomas o los Ayuntamientos es quien toma la decisión. El Fútbol Club Barcelona fue el primero, en 2012, en vetar el tabaco. El Gobierno de Euskadi, hizo lo propio en todos los estadios vascos en 2016. El Málaga Club de Fútbol prohibió todo tipo de cigarros ese mismo año y, desde esta temporada, lo ha hecho el Valencia en Mestalla. Cada vez se suman más clubes a esta iniciativa, pero si acudes a un estadio en el que aún se permite el consumo de tabaco, intenta reducir el número de cigarros, especialmente si hay menores a tu alrededor, tomando pipas, sin sal.

6. Que el resultado no te quite el sueño

Si tu equipo pierde un partido puede convertirse en una pesadilla que te quite el sueño. Si eres de los que duermen menos de seis horas al día tienes una probabilidad de sufrir aterosclerosis un 27% mayor que si descansaras entre siete y ocho horas. Lo afirma el estudio PESACNIC-Santander, presentado el pasado mes de enero, que analizó el descanso de 4.000 empleados del Banco Santander de Madrid, 63% de ellos hombres y de una edad media de 46 años. Si además de dormir menos de seis horas, la calidad del sueño es mala, el riesgo aumenta hasta el 34%. Recuerda: que las preocupaciones del fútbol se queden en el estadio… O en el sofá.

7. Echa tú un partido

Jugar al fútbol con amigos es una buena manera de quemar calorías y una herramienta para combatir el sobrepeso. Ese exceso de grasa en el organismo puede derivar en obesidad que, a su vez, aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes e hipertensión arterial. Estas dolencias, a su vez, aumentan el riesgo de padecer del corazón. El 80% de los hombres y el 55% de las mujeres presentarán obesidad o sobrepeso en 2030. Sacar un rato después del trabajo o durante el fin de semana para marcarse unos regates con los amigos o compañeros de trabajo es una buena manera de mantener la barriga a raya y, además, como confirman los expertos, mejora el ánimo. No importan tus destrezas, solo que corras detrás del balón (o evites que entre en tu portería). Serás más feliz.

8. Un examen por cada temporada

Los médicos recomiendan hacerse un examen de forma regular para anticiparse a cualquier problema. Identifica ese momento con algún periodo de tu equipo en LaLiga Santander o en LaLiga 1|2|3: principio de temporada, comienzo de la segunda vuelta. Así no se te pasará.

9. Desde el primer regate

Prevenir desde la infancia evita o retrasa problemas cardiovasculares. La Fundación Pro CNIC desarrolla una labor de educación entre los más pequeños. “Los deportistas tienen mucha influencia en los niños. Esta gente marca goles y puede ayudar a establecer nuevos hábitos de saludables entre las nuevas generaciones si abogan por no fumar, mantener el peso adecuado o hacer ejercicio físico”, argumenta Valentín Fuster que también desarrolla proyectos con 600 niños de colegios de Harlem, a los que, en ocasiones, han llevado a ver partidos de fútbol en Nueva York.

10. ¿Herencia genética?

Los hay que se hacen de un equipo y los que, al vivirlo desde la infancia, heredan la pasión por unos determinados colores. Entre el 5% y el 10% de las enfermedades cardiovasculares que se dan en España tienen origen genético. Algunas están asociadas a la muerte súbita. No obstante, Valentín Fuster considera que los hábitos que adquirimos tienen más importancia que nuestra genética. “Si cuidas tu salud, pese a tener una mala genética, obtendrás resultados positivos”, asegura el cardiólogo. Conocer el funcionamiento de tu corazón es vital para evitar problemas en el futuro. Más que saberse al dedillo la alineación de tu equipo antes del partido.

 

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